Últimos cálculos astronómicos predicen que la Tierra será tragada por el Sol en aproximadamente 7600 millones de años a menos que pueda alterarse la órbita del planeta.
El Dr. Robert Smith, Profesor Emérito en Astronomía, dijo que su equipo había calculado previamente que la Tierra escaparía de la destrucción final, aunque quedaría maltrecha y reducida a cenizas. Pero esta no tuvo en cuenta el efecto de arrastre causado por al atmósfera exterior del moribundo Sol.
Los científicos demostraron que la lenta expansión del Sol provocará que la temperatura de la superficie de la Tierra se eleve. Los océanos se evaporarán, y la atmósfera se llenará de vapor de agua, el cual (como el dióxido de carbono) es un gas invernadero muy potente. Finalmente, los océanos hervirán y se secarán y el vapor escapará al espacio. En mil millones de años a partir de ahora, la Tierra será una bola muy caliente, seca e inhabitable.
¿Puede hacerse algo para evitar este destino?Sugieren aprovechar los efectos gravitatorios del paso cercano de un gran asteroide para “golpear” la órbita de la Tierra gradualmente alejándola del Sol invasor. Un paso adecuado cada 6000 años aproximadamente sería suficiente para evitar problemas y permitir la vida durante al menos otros 5000 millones de años, e incluso para sobrevivir a la fase de gigante roja.
“Esto suena a ciencia-ficción”, dice el Profesor Smith. “Pero parece que los requisitos de energía están ya disponibles y la tecnología podría desarrollarse en los próximos siglos”. Sin embargo, es una estrategia de alto riesgo – un ligero error de cálculo, yel asteroide podría golpear la Tierra, con consecuencias catastróficas. “Una solución más segura sería construir una flota interplanetaria de “balsas salvavidas” que pudiesen maniobrar por sí mismas lo bastante siempre fuera del alcance del Sol, pero lo bastante cerca para usar su energía”, añade.
Pongámonos en situación: Un tren descontrolado avanza a toda velocidad por una vía ferroviaria. Si no hacemos nada, arrollará a su paso a un grupo de 10 personas, causándoles a todos una muerte segura. Por suerte, tenemos la opción de actuar: si movemos la palanca del cambio de vía que tenemos a nuestros pies, el tren se derivará por una vía lateral. Lamentablemente, en esa vía lateral hay un autobús con 2 personas que también morirán irremediablemente si el tren les pasa por encima. ¿Qué decisión tomar? Si no hacemos nada, 10 personas morirán con toda seguridad. Si actuamos, 2 personas perderán la vida a cambio de salvar a las otras 10 de su destino fatal. La de desviar el tren es una acción que debe ser meditada, pero, ¿es correcta moralmente?
En la tradición filosófica, hay dos grandes escuelas de pensamiento respecto a las decisiones morales. Por un lado, están los utilitaristas, para quienes, en cierto sentido, “el fin justifica los medios”, pues en su análisis moral incluyen sólo las consecuencias de los actos, y no evalúan la moralidad de los actos en sí. Según el utilitarismo estricto, salvar a 10 personas sacrificando a 2 es un balance más deseable que el inverso, y eso justifica la acción de desviar el tren. Losfilósofos deontologistas, por otro lado, creen que las personas debemos guiarnos por una serie de principios y obligaciones generales, como el bíblico “no matarás”. Es por lo tanto una moral basada en las acciones, no en las consecuencias. Frente al dilema del tren, los deontologistas probablemente preferirían no actuar, de modo que no dañarían directamente a las 2 personas del autobús en la vía lateral, aunque con esta omisión condenaran indirectamente a las otras 10 que inadvertidamente están en el paso del tren desbocado…
¿Vos que harías?
Yo creo que me paralizaría y no actuaría, entonces mataría a las 10 personas que están enfrente, después de todo, ellos eran los que iban a morir. Y en caso de tener mucho tiempo para pensar haría lo mismo, para mí lo mejor es no hacer nada. Extremisimo
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A continuación te presento fotos de autopistas, pero no de autopistas comunes, son las más enroscadas del mundo, facil de perderse, y como siempre pasa, quedarse dando vueltas un par de horas hasta encontrar el camino correcto.