La respuesta es simple: sí, pero sólo durante un rato. Los científicos dicen que el cerebro continúa funcionando alrededor de dos minutos después de que el corazón se pare. Pero ¿puede sobrevivir una cabeza cortada después de ser completamente separada del cuerpo?
Muchos habrían dicho que no. Sin embargo, un científico soviético en los años 20, llamado Sergei Brukhonenko, demostró que se podía mantener con vida la cabeza cercenada de un perro. La cabeza del perro sobrevivió gracias a que estaba conectada a un primitivo simulador de corazón y pulmón llamada por su autor “autojector”. Este aparato pretendía proporcionar a la cabeza todo lo necesario para mantenerla con vida. En el siguiente vídeo se puede ver una explicación de cómo funcionaba el invento.
Después de ese día, la controversia recorrió todo el mundo. Los científicos se dividieron en dos grupos: aquellos que aceptaron que era medicamente posible, y los escépticos. Algunos incluso llegaron a decir que la película era simplemente propaganda soviética y que era médicamente imposible. De todas formas, lo que es interesante es que muchos físicos en la actualidad dan crédito al experimiento de Brukhonenko, legitimizando toda su obra.
¿Tú qué crees? ¿Será este el primer paso para mantener las cabezas con vida al estilo de Futurama?
Una práctica muy insana es la la inscripción de nombres de dominio, por lo que me interesa brindar herramientas a quienes quieren levantar o construir sitios de cualquier tipo cuando aparece alguna gran empresa queriendo adueñarse del mismo nombre. El tema es sencillo: un particular común y corriente inscribe un nombre dominio para alguna actividad de su interés, como hipotéticamente sería lindocristal.es, y de pronto se entera que a una gran empresa (la CCU, por ejemplo, que tiene una cerveza llamada Cristal) le bajo un súbito amor por ese mismo dominio y para obtenerlo actúa representada por algún imponente estudio de abogados.
Y ahí tenemos a nuestro “protagonista” que sólo pidió un nombre de dominio y que de repente ve que se le viene un juicio encima, con abogados de ceño adusto, lenguaje incomprensible y todo. Más encima algunos de estos últimos tienen prácticas reñidas con la ética: no es poco usual que viertan amenazas de cárcel invocando delitos contra la propiedad industrial y el derecho marcario y que en realidad son patrañas para atemorizar, con todo éxito, a las personas ¡e incluso a sindicatos y asociaciones!.
Entonces a nuestro “protagonista” le baja el pánico y abandona sus legítimas pretensiones e intereses. Y ahí, precisamente en ese instante, perdemos todos: la información, productos, servicios, ocio o lo que fuera que pretendía construir ya no serán conocidos por los demás e incluso la frustración se hace presente. Es una ventana que se cierra.
Pero, ¿qué es lo que ha pasado?.
En realidad, la gran empresa no tiene idea de nada, pero le encargo a un estudio de abogados que proteja sus derechos. El estudio de abogados tiene a una persona revisando el sitio del registrador de nombres de dominio y apenas ve algo que se parece remotamente a la denominación de la empresa o los productos y servicios que representa, se anota como segundo solicitante y, en paralelo, va donde su cliente y le cuenta que existe este “grave problema” y que si no quiere verse seriamente perjudicada en sus ventas e imagen comercial debe financiarle las gestiones futuras. Y, lamentablemente, muchas de estas grandes empresas caen en este juego y se ven arrastradas a litigios sobre cuestiones que, la verdad sea dicha, nunca les afectarán.
Pero la verdad es que el éxito de nuestro protagonista, que elevaremos a la categoría de “héroe” si resiste la presión, está asegurado con estas sencillas reglas.
1. Tenga presente que el primer solicitante (o sea, nuestro “héroe”) tiene un derecho preferente por haber inscrito el dominio primero y que, en cualquier caso, NO PAGA los costos del juicio arbitral correspondiente y que, además, puede actuar personalmente en el mismo, esto es, sin necesidad de abogado.
2. Nuestro “héroe” NUNCA debe intentar vender el nombre de dominio, salvo que previamente y por escrito le hagan un ofrecimiento (una trampa usual a la que pueden arrastrarlo será el simular interés en comprar, pedirle telefónicamente al primer solicitante que haga una oferta y luego llevarle la oferta al juez árbitro para acusarle de especulación y mala fe).
3. NUNCA deje sin construir el sitio que está “peleando”, pues el juez-árbitro examina si efectivamente ud. usa el dominio.
Si el juicio efectivamente llega a producirse ¿Sabe que argumentará la empresa?.
Que nuestro “héroe” es vil y malvado y que pretende aprovecharse del bueno nombre, el prestigio y fama que tanto le ha costado formarse y que, además, tiene registros marcarios que la protegen, la amparan y le dan privilegios por sobre toda la humanidad. Usualmente terminan diciendo que todo el mundo, que digo, el universo entero, conoce a dicha empresa o la asocia con la expresión, por ejemplo, “lindocristal”.
¿Y qué debe alegar nuestro “héroe”?.
Que llegó primero y explicará que el uso que hace del sitio es legítimo.
Si además está muy picado, averigüe si su contrincante tiene otros nombres de dominio parecidos al que quiere disputarle y que no utilice, y acúselos entonces de inscripción abusiva de nombres de dominio, una mala práctica conocida internacionalmente como reverse domain hijacking. Vamos, pero esto es una exquisitez, pues lo anterior basta.
Y ya. No hay más trucos. Salvo que el caso sea muy excepcional, retendrá el nombre de dominio con mínimas molestias y tendrá el orgullo de haber triunfado sobre un estudio jurídico que maneja un presupuesto superior al de todo su barrio. Y ese triunfo es el de todos los que leemos cosas, como esta bitácora, por Internet.
Sea por razones de seguridad, o por querer acceder a servicios que sólamente permiten a IPs de determinado país (descargas, ver o escuchar TV y Radios, etc.), muchos buscan la mejor manera de ocultar su dirección IP, o de cambiar de IP.
Para lograrlo, tenemos una muy buena opción, se llama Hide IP Platinum, que es un soft que busca Mantener la privacidad del usuario, cambiando la dirección IP, sin que tengas que hacer nada.
Al instalar el programa en nuestra PC, sólo hay que abrirlo, y Hide IP Platinum automáticamente se encarga de encontrar un servidor proxy que se encuentre disponible y de configurarlo para usarlo como ‘nuestra nueva identidad IP en Internet‘.
Recientemente acaba de lanzar una nueva version beta, la 4.1. En la que se destacan todas las fusiones que puede llegar a realizar este programa:
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Proteger la privacidad del usuario ante cualquier sitio web que desea controlar y espiar sus hábitos de navegacion a través de su dirección IP.
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Evitar que se utilice la información personal para enviar spam o correos basura.
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Mantener alejados del ordenador los ataques de hackers al ocultar la dirección IP.
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Cambiar las direcciones IP con frecuencia, para aumenta la privacidad.
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Publicar comentarios o anuncios sin mostrar la verdadera dirección IP.
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Servicio de correo electrónico basado en la web para enviar correos anónimos.
Está claro que aunque la idea es ‘proteger al usuario de las amenazas ilícitas que puede encontrar en Internet’, también puede que el sentir la sensación de estar ‘protegido‘ o ‘identificable‘, impulse a muchos, a comenzar a realizar las mismas practicas ilícitas de las cuales se les pretendía proteger. Como tratar de enviar spam, usurpar la identidad de otros, etc, etc. Y para los que tal vez sientan esta tentación, es mi deber informar, que por más que se trate de ocultar algún delito, siempre se dispondrá de otras herramientas para descubrirlos.
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Hide IP Platinum
Free trial (shareware)




