Cuando alguien se pregunta que pasó antes del bigbang, se suele decir: “No existe ese ‘antes del Big Bang’. Pero la respuesta correcta, según el físico Sean Carroll, es, “Simplemente, no lo sabemos”. Carroll dijo también: “Estamos a la vez bendecidos y malditos. Es una época dorada, pero el problema es que el modelo de universo que tenemos no tiene sentido”.
El principal problema es que el 95% del universo está sin contar. “La instantánea de WMAP de cómo era el universo inicial muestra que era caliente, denso y suave [baja entropía] a lo largo de una amplia región del espacio”, dijo Carroll. “No comprendemos por qué esto es así. Esto es una sorpresa incluso mayor que el problema del inventario. Nuestro universo no parece natural”.
Pero lo más sorprendente sobre el universo, dijo Carroll, es que las cosas cambian. Y todo sucede de forma consistente en una dirección del pasado al futuro, a través del universo.
“Esto es lo que se conoce como flecha del tiempo”, dijo Carroll. Esta flecha del tiempo procede de la segunda ley de la termodinámica, la cual invoca a la entropía. La ley afirma que los sistemas cerrados invariables se mueven del orden al desorden con el tiempo. Esta ley es fundamental en la física y astronomía.
Una de las mayores preguntas sobre las condiciones iniciales del universo es ¿por qué la entropía empezó tan baja? “Y una baja entropía cerca del Big Bang es la responsable de todo lo relacionado con la flecha del tiempo”, dijo Carroll. “Vida y muerte, memoria, el flujo del tiempo”. Los eventos se suceden en un orden y no pueden invertirse.
Carroll insiste en que es importante pensar sobre estos temas. “Esto no es sólo teología recreativa”, dijo. “Queremos una historia del universo que tenga sentido. Cuando tenemos cosas que parecen sorprendentes, echamos un vistazo al mecanismo subyacente que hace comprensible el misterio. La baja entropía del universo es una pista de algo y deberíamos trabajar para encontrarlo”.
Por ahora no tenemos un buen modelo del universo, y las actuales teorías no responden las preguntas. La relatividad general clásica predice que el universo comenzó con una singularidad, pero no puede demostrarse nada hasta después del Big Bang.
Bittbox, uno de los blogs de diseños mejor catalogado, pone a nuestra disposición una tremenda colección de 50 esquinas en formato vectorial con estilo grunge.
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En los últimos cientos de años, el hombre estuvo lanzando extravagantes pistas al espacio que podrían alertar a extraterrestres técnicamente avanzados de nuestra presencia. El radar y la televisión, extraños compuestos químicos en la atmósfera, e incluso alguna nave ocasional enviada más allá de la heliopausa son todos los mensajes en botellas que posiblemente podrían llegar a las costas de planetas ETs.
Sin embargo, puede que que tengamos en cuenta esta visión pesimista. ¿Vendrían los extraterrestres aquí – si no para matarnos – para tomar nuestros recursos o comprometer nuestra virtud?
La respuesta, por supuesto, cae dentro de la disciplina de la sociología alienígena. Es más, dado que no tenemos idea de cuáles pueden ser las motivaciones o costumbres de los extraterrestres, se podrían concluir que, en realidad, no hay nada que se pueda decir sobre si los alienígenas vendrían o no.
Pero existe una alternativa a esta aproximación de “conocimiento nulo”. Vamos a considerar lo que posiblemente podría animar las visitas de aquellos que han sabido que los humanos están pavoneándose e inquietándose sobre la estación de la Tierra. Después de todo, hemos descubierto pocas cosas sobre astronomía y física, no mucho más sobre el comportamiento alienígena.
Tomando nuestra sugerencia de Tinseltown, noto que la mayoría de los seres del cine vienen a la Tierra para resolver algún tipo de crisis reproductiva o simplemente para tomar el planeta. Lo primero no tienen ningún sentido en absoluto. No te podés reproducir con las criaturas del zoo, a pesar del hecho de que la mayoría de los pares de bases del ADN de los internos son idénticos a los nuestros.
Tomar el planeta tendría sentido su hubiese algo realmente especial en nuestro planeta. La mejor estimación de los especialistas en exoplanetas es que el número de planetas del tamaño de la Tierra en nuestra galaxia supera los diez mil millones. Eso no suena como si nuestro pedazo de estado real sea terriblemente privilegiado.
Tampoco vendrían para extraer nuestro minerales. Todo el universo está compuesto de la misma materia, y aunque el Sistema Solar tiene un alto porcentaje de elementos pesados que los hallados en muchos dominios estelares, resulta que esa es precisamente la condición que parece abrigar la formación planetaria.
¿Colonización? ¿Búsqueda de otro espacio para vivir? Si los alienígenas hacen lo anterior, no esperarían a saber de nosotros antes de hacerlo.
OK, podés argumentar, pero la Tierra es más que una útil fuente de oro o molibdeno, más que simplemente una rancho cósmico aleatorio esperando a ser invadido y acallado. Es un hábitat excepcional para la vida. Agua, océanos … es tan rematadamente bueno, tan positivamente raro. Los alienígenas encontrarían adorable nuestro mundo porque es apto para la vida.
No está claro que ninguno de esos objetivos requiera “matarnos”, por supuesto, pero la lógica es inestable en cualquier caso. Cualquier ser que realmente pudiese venir aquí estaría más allá de nuestros logros tecnológicos. Imagina que pudieses visitar a los Neandertales. ¿Te preocuparía la competencia comercial? ¿Les darías biblias? Recuerda: estas son (casi) las mismas especies que la tuya. Los alienígenas no. Te reto a que intentes convencer a las marsopas de que se unan a tu iglesia.
Pero si lo pensas, hay un último punto: simplemente quieren aprender más sobre nosotros. Bueno, puede ser. Tal vez eso es realmente lo que interesa del Homo sapiens. No capturar nuestro hábitat, salvar nuestras almas (o nuestro entorno), o trastornar nuestra salida industrial — sino ensayar nuestra cultura. Estoy tentado a considerar que incluso seres muy avanzados podrían encontrar nuestra cultura ligeramente merecedora de estudio.
Ten en cuenta que si están lo bastante cerca de nosotros, eso implica que hay muchas, muchas sociedades galácticas (de otra forma las distancias entre ellas serían enormes). Si hay gran cantidad de ellas, entonces simplemente somos otra entrada en un gran libro. De nuevo nada de especiales. Igual que otro extraño pez encontrado en el Atlántico. No espero que se envíen gigantescas expediciones a nuestro camino.
Sun Microsystems trabaja en una tecnología que sustituirá las conexiones entre chips por haces de luz láser, lo que permitiría esa mejor performance.
Dicha empresa nunció que recibió un contrato del Pentágono por u$s44,29 millones para desarrollar ésta tecnología.
Yendo al grano, Sun intenta sustituir los diminutos cables que conectan los chips en las computadoras por conexiones láser que podrían transportar decenas de miles de bits por segundo.
De tener éxito, el resultado serán computadoras miles de veces más rápidas de lo que conocemos hoy y que, además, serán más eficientes porque generarán menos corriente eléctrica y calor.
Sun compara los procesos de los actuales microprocesadores con una autopista en la que los vehículos se mueven con más lentitud cuando toman una salida. Igualmente, las señales eléctricas se mueven más despacio cuando viajan entre los chips. Su sustitución por haces de luz láser solucionaría el problema.
Greg Papadopoulos, responsable de tecnología e investigación y desarrollo de Sun, dijo en un comunicado que las comunicaciones ópticas “podrían modificar las reglas del juego en tecnología”.
Según algunos expertos, este programa podría acabar con la ley Moore formulada por el fundador de Intel Gordon Moore, que afirma que el número de transistores de los chips informáticos se dobla cada dos años y que se ha cumplido en las últimas tres décadas.
Sun Microsystems trabaja en este experimento con las universidades de California en San Diego y Standford y con las compañías Luxtera y Kotura.
Más proyectos
Otras empresas del sector trabajan en las tecnologías ópticas. Entre ellas se encuentran Intel, que en 2005 anunció el desarrollo de un láser a base de silicio, es decir, mediante el uso de los mismos materiales y procedimientos que se emplean para construir chips comerciales, y el año siguiente pudo construir la primera estructura basada en silicio capaz de producir haces de láser.
Por su parte, IBM presentó el pasado año, tras cinco años de desarrollo, el diseño de un modulador electro-óptico que hará posible sustituir las conexiones entre los núcleos de los chips por luz, recuerda el diario El Mundo de España.




