El carbón y el petróleo palidecen ante el nuevo material negro que acaba de crear un equipo de investigadores estadounidenses. Se trata de una sustancia fabricada a partir de diminutos nanotubos que absorbe más del 99,9% de la luz que recibe, y es 30 veces más oscura que la referencia que actualmente usa el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos para el color negro. Por si esto fuera poco, el nuevo material tiene un índice de reflexión del 0,045%, mientras que en una tinta o una pintura negra básica de uso doméstico este índice oscila entre el 5 y el 10%.
Además de solicitar su inclusión en el Libro Guinness de los Récords, su creador, el investigador Pulickel Ajayan de la Universidad Rice (Houston, Estados Unidos), tiene grandes planes para el nuevo material. Por un lado, dada su capacidad de absorber prácticamente toda la luz que recibe, podría ser útil en la obtención y almacenamiento de energía solar. Además, esta misma propiedad podría aprovecharse para la construcción de mejores telescopios para la observación astronómica.
Había un mapa, pero con nombrartelos en esta tabla es lo mismo supongo. Ésta tabla nos muestra literalmente quién tiene el petróleo en el mundo. Si queres podes ver el mapa completo en una imagen en alta resolución [JPEG]. Eso pequeñito pequeñito que hay arriba a la izquierda de Arabia Saudí e Irak son Europa y España. Yo pensaba que venezuela tenía más todabía. Los países latinos no aparecen, ni se acercan a las cantidades del 10mo puesto. Pero al ritmo actual de consumo mundial las reservas se agotarían hacia el año 2043. Esta pregunta despierta periódicamente el interés del ciudadano y más aún cuando una crisis como la de Irak salta a los medios de comunicación. Según diversos estudios, en 2002 quedaban en el mundo entre 990.000 millones y 1,1 billones de barriles de crudo por extraer. Esto significa que al ritmo actual de consumo mundial estas reservas se agotarían hacia el año 2043, fecha que podría ser más cercana si el consumo de energía aumentara, como se prevé que ocurra por parte de los países en vías de desarrollo. Sin embargo, estas previsiones no incluyen el hallazgo de nuevos pozos o la posibilidad de extraer petróleo de zonas que en la actualidad son consideradas reservas naturales y, por lo tanto, no perforables. La dependencia del petróleo de nuestra sociedad queda patente con el siguiente dato: en 1880 la producción mundial, localizada casi por completo en Estados Unidos, era inferior al millón de toneladas. Hoy, la producción supera los 3.500 millones de toneladas.