Las negociaciones vía telefónica son más breves que los tratos en persona y suelen ser impersonales concentrándose en lo que se quiere decir. En este momento la capacidad de escucha juega un papel vital. Quien sabe escuchar estará más capacitado para llevar una negociación y para expresarse con libertad.
Al negociar con el prospecto debemos ser amables, flexibles y nunca rebasar los rangos que tenemos para la negociación. Cada llamada que realizas, cada prospecto con el que entres en contacto, es una oportunidad de negociar, buscando el beneficio del posible cliente y del tuyo.
Un negociador hábil estudia cuidadosamente los temas antes que empiecen las negociaciones, para determinar dónde hay ventajas, así como combinar los puntos a discutir. Esto implica que tengas total conocimiento de los productos y servicios que ofreces y los beneficios que obtendrá el cliente al contratarte o comprar lo que ofreces.
Para negociar debemos primero saber, qué deseamos obtener y qué estamos dispuestos a dar a cambio. Debes contar con los elementos para ofrecer el mejor producto, pero nunca ofrezcas algo que no puedas cumplir.
Las negociaciones afortunadas parten de una actitud positiva. Idealmente no deseamos que surja el conflicto, pero suele darse en todos los procesos normales de interrelación. Hay que reconocer que el conflicto permite que los problemas surjan, se discutan y se resuelvan.
Al surgir los conflictos o malentendidos es necesario negociar, negociar no implica evadir el conflicto sino enfrentarlo. Las estrategias de negociación pertenecen a cuatro categorías que se basan en los resultados de la confrontación:
GANAR – GANAR
GANAR – PERDER
PERDER – GANAR
PERDER – PERDER
Ganar – Ganar:
Esto es simplemente un “buen negocio”. Se presenta cuando las partes de un acuerdo están satisfechas con el resultado y estarán dispuestas a trabajar juntas o establecer acuerdos en el futuro. Este tipo de negociación se da porque las personas tienen motivos para negociar. Si durante el proceso de venta/contrato lograste captar el interés del cliente/empleador entonces habrá oportunidad de negociar y lograr el objetivo. El hecho de que ambas partes ganen, crea una relación de confianza. Este resultado prepara el camino para una relación a largo plazo.
Ganar – Perder:
En esta categoría se trata de lograr las metas a toda costa sin importar las necesidades o la aceptación de los demás. Perder significa bajar el nivel, debilidad y pérdida de la imagen propia. El conflicto se considera un fastidio, que ocurre sólo porque los demás no ven lo correcto de su posición. Un negociador que tiene esta actitud por lo general logra ganancias en un principio pero no a largo plazo.
Perder – Ganar:
En este caso a la persona no le importa dar concesiones aunque resulte dañino para él. Este tipo de negociación es ponerse en desventaja y usualmente se busca un beneficio para la otra parte con tal de contar con su aprobación.
Perder – Perder:
Cuando ninguna de las dos partes dentro de la negociación está dispuesta a ceder, ninguno de los dos obtendrá lo que desea, así Perder – Perder implica que el objetivo no se cumplió. (En sentido estricto esto no es negociar.) Esta situación es infranqueable hasta que las partes deseen realmente negociar. La tendencia es yo no consigo nada; tu tampoco”.
Poderes de negociación
Existen algunos apoyos que te ayudan a obtener los mejores resultados, estos se denominan poderes de negociación:
1. El poder de competir:
Siempre que se crea competencia por algo, lo que tienes aumenta de valor. Resulta obvio que cuanta más gente quiera tu dinero, más valor tiene ese dinero. Esto es aplicable no sólo a los productos o servicios, sino a algo abstracto como una idea.
2. El poder del riesgo:
Correr riesgos implica una cierta posibilidad de fracaso o de éxito; sin embargo, “el que no arriesga no gana”. Arriesgarse de forma inteligente, implica un conocimiento pleno de convenientes e inconvenientes, con el propósito de tomar una decisión acertada.
Si no corres riesgos calculados, la otra parte podría forzarte a tomar decisiones precipitadas. Lo importante no es correr un riesgo sino crecer combinando las fuerzas de los demás con las tuyas.
3. El poder del compromiso:
Conseguir el compromiso de una o varias personas, te permite dividir el riesgo entre esas personas. Al compartir el riesgo, te pones en posición de explotar la oportunidad. En este caso puedes involucrar a tu supervisor para que apoye la decisión. En el compromiso, las experiencias y los conocimientos se entremezclan para lograr algo mejor.
Colaborador: Francisco Hernandez
Lo malo de tener un blog en WordPress sobre un subdominio (subdominio.dominio.com) es que a la hora de moverlo a un dominio (dominio.com) puede dar verdaderos dolores de cabeza, por eso en Aeromental crearon un manual con solo 8 pasos a seguir y poder realizar dicha migración sin problemas.
Los pasos son los siguientes:
Paso 1.- Instalar WordPress en el nuevo dominio
Esto suena simple, pero hay que tener cuidado de instalar la misma versión de WordPress en el nuevo dominio, ya que si instalamos una versión diferente o en su defecto más moderna, es posible que se produzcan errores al activar los plugins y el template que usamos. Por lo tanto, o primero actualizamos el viejo blog y vemos que todo funcione bien o instalamos la misma versión en el nuevo dominio. En mi caso, hice la mudanza de WordPress 2.1 a WordPress 2.1
Paso 2.- Instalar los plugins
La mejor manera de realizar esto es copiar todo el archivo de la carpeta plugins de nuestro antiguo dominio al nuevo dominio (menos los que ya vienen por defecto en WP2.1, como Akismet). Esto porque es posible, como en mi caso, que hayamos hecho pequeñas modificaciones al código de los plugins originales, para que funcionen en armonía unos con otros.
Una vez instalados, proseguimos a activarlos. Akismet nos pedirá un código de activación, se puede usar el mismo que el del anterior blog sin problemas.
Paso 3.- Instalar el template
De la misma manera que hicimos con los plugins, mediante FTP bajamos toda la carpeta de nuestro template para subirla al nuevo dominio. Una vez realizado esto, lo activamos y listo, ya podemos ver como se ve nuestro blog con un solo post diciendo: Hello World
Además de esto puse al nuevo blog con un Panel de Control en Español.
Paso 4.- Igualar las preferencias y los usuarios
Para esto recomiendo abrir 2 ventanas (o pestañas), una con el Panel de Control de nuestro antiguo blog y otra con el nuevo. Entramos a la sección de Opciones e igualamos todas las preferencias de todas las subsecciones ahí contenidas, tanto las que vienen por defecto con WordPress (General, escritura, lectura, etc) como las que se generan por nuestros plugins activados. Cabe denotar que varias opciones de plugins no se muestran en Opciones, sino en Gestionar, entonces, debemos de sincronizar nuestras preferencias en esta sección también.
De la misma manera igualamos nuestros usuarios, en especial el administrador. Tenemos que darle los mismos datos y en especial el mismo nick, ya que así cuando exportemos los posts, podremos elegirlo sin problemas.
Paso 5.- Salvar la BD
Este es un paso por seguridad si es que algo pasara, pero no creo posible que lo necesitemos, es solo para tener una tranquilidad mental. El plugin para generar una copia de seguridad de nuestra Base de Datos es: WordPress Database Backup.
Paso 6.- Exportar e Importar Posts, comentarios y categorías
Esta es una bendición de WordPress, se merecen un harem de vírgenes por habernos dado esta simple herramienta.
En nuestro antiguo blog vamos a Gestionar>Exportar, para exportar todo elegimos a todos los autores en las opciones adicionales. Presionamos el botón de “Download Export File” y tendremos la opción de bajar a nuestro Disco Duro un XML que contiene todos los Posts, comentarios, preferencias y categorías de nuestro antiguo blog, sin pérdida de una sola coma o confusión de alguna fecha.
En el panel de control del nuevo Blog vamos a Gestionar>Importar, seleccionamos WordPress y luego subimos el archivo que nos generó la exportación anterior. En mi caso fueron 2.17 MB.
Advertencia.- Si se estás usando el plugin de Google (XML) Sitemaps recomiendo desactivarlo en el nuevo blog antes de importar, ya que nos generará un error y tendremos que importar nuevamente.
El plugin de Google Sitemaps me generó un error de importación porque fueron creados demasiados posts en muy poco tiempo, ya que este plugin actualiza el sitemap del blog cada vez que detecta un nuevo post. Me falló en el post 75 según recuerdo. Si te pasó esto, solo efectúas nuevamente la importación, sin necesidad de borrar nada, lo anterior se sobre-escribirá sin problemas.
Paso 7.- Igualar nuestra lista de links conocida como BlogRoll
Es lo único moroso de hacer en todo este proceso, copiar uno por uno los nombres y URLs de nuestros amigos. De todas maneras esto sirve para que compruebes si algún enlace ya no existe y mantengas así una lista actualizada.
Paso 8.- Redireccionar el antiguo blog al nuevo
Para esto hay un plugin mágico: Moving Your Blog. Este plugin se encarga de redireccionar el index, las páginas y cada uno de los posts de tu antiguo dominio al nuevo. Sólo hay que instalarlo en el antiguo blog, activarlo y luego en Opciones especificar el nuevo dominio del blog. Se activará una redirección 301 en todo tu blog, muy efectiva.
La redirección 301 redirecciona una URL hacia otra, para que cuando lleguen los bots de los buscadores, sepan que el contenido de una página web se ha movido definitivamente a otra nueva dirección. También se traspasarán al mismo tiempo los valores de PageRank y de backlinks que ya disponíamos en nuestra vieja URL.




