Hacer backups es una buena costumbre que todos deberíamos tener para no perde4 nuestra información importante. Hoy en día, las memorias y dispositivos USB están tan de moda, que es necesario saber como hacer backups de dichos dispositivos.
En éste comenta acerca USB Image Tool, un pequeño programa capaz de crear imágenes de memorias USB, ya sean pen drives, como discos USB o reproductores MP3 o MP4. Su utilización es muy sencilla. Tiene 3 botones, con los que podrás:
Restore: pasar una copia hecha con anticipación a un dispositivo USB.
Rescan: sirve para que se vuelva a fijar si hay algún dispositivo USB conectado (para el caso de que recién lo conectamos o bien lo lo había tomado).
Backup: hace la copia propiamente dicha. Utiliza métodos de compresión para hacerla lo más pequeña posible.
USB Image Tool pesa muy poco(su instalador ocupa sólo 1.27MB), y es una herramienta interesante para aquellos que utilizan sus memorias USB de manera rutinaria. NOTA:Para poder utilizar USB Image Tool se requiere el Framework de .NET; pueden obtenerlo desde aca.
Un video que es muy clásico de campaña de marketing viral, se titula “Pop corn et téléphone : c’est une pub“, y fue hecho por Cardo Systems, una empresa fabricante de gadgets bluetooth, quienes revelaron la pura verdad, tras recibir una cantidad inmensa de visitas y frustrados seguidores tratando de conseguir el mismo efecto que aparece en el video original: Making popcron with a cellphone happens only in the movies “Hacer cotufas con los celulares, solo pasa en las películas”.
El tema de Youtube.com hecho por un fan, un hombre grande, muy gracioso como canta y verlo también. También se puede ver a una vieja dando vueltas por atrás de la pantalla…
Algunas horas les llevó a los científicos de la Universidad de Sydney escubrir que la Vía Láctea es el doble de ancha de lo que se pensaba anteriormente, usando datos sidponibles en internet.
El Profesor de Astrofísica Bryan Gaensler lideró un equipo que ha encontrado que nuestra galaxia – una espiral aplanada de aproximadamente 100 000 años luz de díámetro – tiene 12 000 años luz de grosor, no los 6000 que antes se pensaban.
Demostrando que no toda la ciencia requiere aparatos grandes y caros, el Profesor Gaensler y sus colegas el Dr. Greg Madsen, Dr. Shami Chatterjee y la estudiante de doctorado Ann Mao, descargaron datos de Internet y los analizaron en una hoja de cálculo.
“Estuvimos barajando ideas sobre el tamaño de la Galaxia, y pensamos que teníamos que hacer un mejor chequeo de los números estándar que todo el mundo usa. Nos llevó unas horas calcularlo por nosotros mismos. Pensábamos que habíamos tenido que equivocarnos en algo, pero cuando comprobamos y recomprobamos no pudimos encontrar ningún fallo”.
“Usamos datos de púlsares: estrellas que destellan con un pulso regular”, explica el Profesor Gaensler. “Conforme la luz de esos púlsares viaja hacia nosotros, interactúa con electrones dispersos entre las estrellas (el Medio Ionizado Templado, o WIM), lo que decelera la luz.
“En particular, las longitudes de onda más largas (más rojas) del pulso se frenaban más que las más cortas (más azules), por lo que viento lo alejadas que estaban las rojas de las azules calculamos cuánto WIM había atravesado el pulso.
“Si conoces la distancia precisa al púlsar, entonces puedes obtener cómo de denso es el WIM y donde termina – en otras palabras dónde está el límite de la Galaxia.
“De los miles de púlsares conocidos dentro y alrededor de la galaxia, sólo aproximadamente 60 tienen distancias verdaderamente conocidas. Pero para medir el grosor de la Vía Láctea necesitamos centrarnos sólo en aquellos que están situados por encima o por debajo de la parte principal de la Galaxia; resulta que los púlsares incrustados en la parte principal del disco principal de la Vía Láctea no dan información útil”.
Escogiendo sólo los púlsares muy por encima o por debajo redujimos el números de medidas en un factor de tres, pero es precisamente este rechazo de puntos de datos lo que hace al análisis de la Universidad de Sydney distinto de trabajos anteriores.
“Algunos colegas se me han acercado y me han dicho ‘¡Esto lo arruina todo!’” dice el Profesor Gaensler. “Y otros me han dicho ‘¡Ah! ¡Ahora encaja todo!’”