Una práctica muy insana es la la inscripción de nombres de dominio, por lo que me interesa brindar herramientas a quienes quieren levantar o construir sitios de cualquier tipo cuando aparece alguna gran empresa queriendo adueñarse del mismo nombre. El tema es sencillo: un particular común y corriente inscribe un nombre dominio para alguna actividad de su interés, como hipotéticamente sería lindocristal.es, y de pronto se entera que a una gran empresa (la CCU, por ejemplo, que tiene una cerveza llamada Cristal) le bajo un súbito amor por ese mismo dominio y para obtenerlo actúa representada por algún imponente estudio de abogados.
Y ahí tenemos a nuestro “protagonista” que sólo pidió un nombre de dominio y que de repente ve que se le viene un juicio encima, con abogados de ceño adusto, lenguaje incomprensible y todo. Más encima algunos de estos últimos tienen prácticas reñidas con la ética: no es poco usual que viertan amenazas de cárcel invocando delitos contra la propiedad industrial y el derecho marcario y que en realidad son patrañas para atemorizar, con todo éxito, a las personas ¡e incluso a sindicatos y asociaciones!.
Entonces a nuestro “protagonista” le baja el pánico y abandona sus legítimas pretensiones e intereses. Y ahí, precisamente en ese instante, perdemos todos: la información, productos, servicios, ocio o lo que fuera que pretendía construir ya no serán conocidos por los demás e incluso la frustración se hace presente. Es una ventana que se cierra.
Pero, ¿qué es lo que ha pasado?.
En realidad, la gran empresa no tiene idea de nada, pero le encargo a un estudio de abogados que proteja sus derechos. El estudio de abogados tiene a una persona revisando el sitio del registrador de nombres de dominio y apenas ve algo que se parece remotamente a la denominación de la empresa o los productos y servicios que representa, se anota como segundo solicitante y, en paralelo, va donde su cliente y le cuenta que existe este “grave problema” y que si no quiere verse seriamente perjudicada en sus ventas e imagen comercial debe financiarle las gestiones futuras. Y, lamentablemente, muchas de estas grandes empresas caen en este juego y se ven arrastradas a litigios sobre cuestiones que, la verdad sea dicha, nunca les afectarán.
Pero la verdad es que el éxito de nuestro protagonista, que elevaremos a la categoría de “héroe” si resiste la presión, está asegurado con estas sencillas reglas.
1. Tenga presente que el primer solicitante (o sea, nuestro “héroe”) tiene un derecho preferente por haber inscrito el dominio primero y que, en cualquier caso, NO PAGA los costos del juicio arbitral correspondiente y que, además, puede actuar personalmente en el mismo, esto es, sin necesidad de abogado.
2. Nuestro “héroe” NUNCA debe intentar vender el nombre de dominio, salvo que previamente y por escrito le hagan un ofrecimiento (una trampa usual a la que pueden arrastrarlo será el simular interés en comprar, pedirle telefónicamente al primer solicitante que haga una oferta y luego llevarle la oferta al juez árbitro para acusarle de especulación y mala fe).
3. NUNCA deje sin construir el sitio que está “peleando”, pues el juez-árbitro examina si efectivamente ud. usa el dominio.
Si el juicio efectivamente llega a producirse ¿Sabe que argumentará la empresa?.
Que nuestro “héroe” es vil y malvado y que pretende aprovecharse del bueno nombre, el prestigio y fama que tanto le ha costado formarse y que, además, tiene registros marcarios que la protegen, la amparan y le dan privilegios por sobre toda la humanidad. Usualmente terminan diciendo que todo el mundo, que digo, el universo entero, conoce a dicha empresa o la asocia con la expresión, por ejemplo, “lindocristal”.
¿Y qué debe alegar nuestro “héroe”?.
Que llegó primero y explicará que el uso que hace del sitio es legítimo.
Si además está muy picado, averigüe si su contrincante tiene otros nombres de dominio parecidos al que quiere disputarle y que no utilice, y acúselos entonces de inscripción abusiva de nombres de dominio, una mala práctica conocida internacionalmente como reverse domain hijacking. Vamos, pero esto es una exquisitez, pues lo anterior basta.
Y ya. No hay más trucos. Salvo que el caso sea muy excepcional, retendrá el nombre de dominio con mínimas molestias y tendrá el orgullo de haber triunfado sobre un estudio jurídico que maneja un presupuesto superior al de todo su barrio. Y ese triunfo es el de todos los que leemos cosas, como esta bitácora, por Internet.
El uso de COBOL daña la mente. Su enseñanza debería ser considerada como un ataque criminal” – E. W. Dijkstra
“Iterar es humano, ‘recursivar’ es divino” – L. Peter Deutsch
“Escribir en C o C++ es como utilizar una sierra eléctrica sin ningún tipo de protección” – Bob Gray
“Lo mejor de los booleanos es que si te equivocas estás a un sólo bit de la solución correcta” – Anónimo
“La complejidad es destructiva. Chupa la sangre de los desarrolladores, hace que los productos sean difíciles de planificar, construir y probar, introduce problemas de seguridad y provoca la frustración de usuarios finales y administradores” – Ray Ozzie
“La función de un buen software es hacer que lo complejo aparente ser simple” – Grady Booch
“Todos los sistemas operativos que hay ahí fuera son más o menos iguales. Todos somos una mierda” – Brian Valentine, vicepresidente senior de Microsoft describiendo el estado del arte en seguridad de sistemas operativos en 2003
“¿Internet? ¿Todavía anda eso por ahí?” – Homer Simpson
“Se dice que las grandes disciplinas científicas son ejemplos de gigantes subidos a los hombros de otros gigantes. También se dice que la industria del software es un ejemplo de enanos subidos a los dedos de los pies de otros enanos” – Alan Cooper
“Somos Microsoft. La resistencia es inútil. Serás absorbido” – Bumper sticker
“La mayoría de las patentes son una mierda. Dedicar tiempo a leerlas
es estúpido. Es cosa de los propietarios de las patentes hacerlo y procurar que se respeten” – Linus Torvalds
“Recuerda: no eres torpe, no importa lo que digan esos libros. Los torpes de verdad son gente que, creyéndose expertos técnicos, no podrían diseñar hardware y software manejable por usuarios normales aunque la vida les fuera en ello” – Walter Mossberg
“La programación es una carrera entre los desarrolladores, intentando construir mayores y mejores programas a prueba de idiotas, y el universo, intentanto producir mayores y mejores idiotas. Por ahora va ganando el Universo” – Rich Cook
“La mayoría de ustedes están familiarizados con las virtudes del programador. Son tres, por supusto: pereza, impaciencia y orgullo desmedido” – Larry Wall
“La formación en informática no puede convertir a nadie en experto programador, de la misma forma que estudiar pinceles y pigmentos puede hacer a alguien un experto pintor” – Eric Raymond
“Un programador es la persona considerada experta en ser capaz de sacar, después de innumerables tecleos, una serie infinita de respuestas incomprensibles calculadas con precisión micrométrica a partir de vagas asunciones basadas en discutibles cifras tomadas de documentos inconcluyentes y llevados a cabo con instrumentos de escasa precisión, por personas de fiabilidad dudosa y cuestionable mentalidad con el propósito declarado de molestar y confundiar al desesperado e indefenso departamento que tuvo la mala fortuna de pedir la información en primer lugar” – IEEE Grid newsmagazine
“Un hacker puede ser capaz de producir, en unos pocos meses, algo que un pequeño grupo de desarrolladores (digamos de 7 u 8 personas) podría tener trabajado duramente juntos más de un año. IBM solía decir que ciertos programadores podían ser 100 veces más productivos que otros trabajadores, o más” – Peter Seebach
“No te preocupes si no funciona bien. Si todo estuviera correcto, serías despedido de tu trabajo” – Ley de Mosher de la Ingeniería del Software
“Medir el progreso del desarrollo de software por líneas de código es como medir el progreso de la construcción de un avión por su peso” – Bill Gates
“Hay sólo dos clases de lenguajes de programación: aquellos de los que la gente está siempre quejándose y aquellos que nadie usa” – Bjarne Stroustrup
“PHP es un mal menor perpetrado y creado por amaterus incompetentes, mientras que Perl es un gran e insidioso mal perpetrado por hábiles pero pervertidos profesionales” – Jon Ribbens
“Pienso que Microsoft eligió el nombre .Net para que no pudiera ser mostrado en un listado de directorio de Unix” – Oktal
“¿Cincuenta años de investigación en lenguajes de programación, y acabamos con C++?” – Richard A. O’Keefe
“Una de las causas principales de la caída del imperio romano fue que, como no usaban el cero, no tenían forma de saber cuándo sus programas en C terminaban correctamente” – Robert Firth
“Bien, Java podría ser un buen ejemplo de cómo debería ser un lenguaje de programación. Sin embargo, las aplicaciones Java son buenos ejemplos de cómo las aplicaciones no deberían ser” – Pixadel
“Cualquier código tuyo que no hayas mirado en los últimos seis meses o más es como si lo hubiese escrito otro” – Eagleson’s Law
“Tan pronto como comenzamos a programar encontramos, para nuestra sorpresa, que crear programas correctos no era tan fácil como habíamos pensado. Tuvo que descubrirse la depuración. Puedo recordar el instante exacto en el que me dí cuenta que una gran parte de mi vida desde entonces iba a pasarla encontrando errores en mis propios programas” – Maurice Wilkes descubre la depuración, 1949
“Si la depuración es el proceso de eliminar errores, entonces la programación debe ser el proceso de introducirlos” – Edsger W. Dijkstra
“¡No me importa si funciona en tu máquina! ¡No estamos vendiendo tu máquina!” – Vidiu Platon
“Codifica siempre como si la persona que finalmente mantendrá tu código fuera un psicópata violento que sabe dónde vives” – Martin Golding
“Pienso que hay mercado en el mundo como para unos cinco ordenadores” – Thomas J. Watson, Presidente de la Junta Directiva de IBM, sobre 1948
“Podría parecer que hemos llegado a los límites alcanzables por la tecnología informática, aunque uno debe ser prudente con estas afirmaciones, pues tienden a sonar bastante tontas en cinco años” – John Von Neumann, sobre 1949
“No hay ninguna razón para que un individuo tenga un ordenador en su casa” – Ken Olson, Presidente de Digital Equipment Corporation, en 1977
“640K deberían ser suficientes para todo el mundo” – Bill Gates, 1981
“Los ordenadores son inútiles. Sólo pueden darte respuestas” – Pablo Picasso.
“Es genial trabajar con ordenadores. No discuten, lo recuerdan todo y no se beben tu cerveza” – Paul Leary
“Si la industria automovilística hubiera seguido el mismo desarrollo que los ordenadores, un Rolls-Royce costaría hoy 100 dólares, circularía un millón de millas con 3,7 litros y explotaría una vez al año, eliminando a todo el que estuviera dentro en ese momento” – Robert X. Cringely
“Nunca confíes en un ordenador que no puedas lanzar por una ventana” – Steve Wozniak
“La mayoría del software actual es muy parecido a una pirámide egipcia, con millones de ladrillos puestos unos encima de otros sin una estructura integral, simplemente realizada a base de fuerza bruta y miles de esclavos” – Alan Kay
Todos deberían saber que leer, así como tambien drogarse, el alcohol, como fumar, tiene sus riesgos:
1.- Quienes leen mucho acaban ciegos. Primero son esas gafitas de intelectual, luego las de culo de vaso y acabas como Galdós o Borges, contratando a una tierna manceba que te lea a los pies de la cama.
2.- Quienes leen mucho acaban trastornados. Como don Quijote, o Cela. Una alumna mía me decía que hay por ahí un tonto ambulante que se quedó así de tanto estudiar. Al parecer se tomaba todo tipo de psicotrópicos para mantenerse despierto mientras leía y leía.
3.- Leer agota tu economía. Los libros son caros y no se pueden bajar con el emule. Los que están en internet son clásicos y por tanto largos, así que si los lees en la pantalla todavía te quedas más ciego (ver punto 1).
4.- Leer complica la vida doméstica. Acumular libros se convierte en una obsesión que requiere espacio, metros de estanterías desordenadas, dolorosas cajas en el trastero, mesitas de noche polvorientas… Con la amenaza de cónyuges o hijos: Elige, los libros o nosotros. Y esa pregunta estúpida de las visitas no lectoras: ¿Te los has leído todos?
5.- Leer complica la vida amorosa. ¿Todavías estás leyendo? Pues me duermo…
6.- La lectura suele ser fuente de toda infelicidad. Quienes no leen no tienen más punto de vista que el que les ofrece su cadena de televisión habitual, su peluquero, su estanquera o su compañero de cañas. No necesita contrastar visiones distintas de un hecho, ni ponerse en lugar del otro. Asume que la realidad es plana. Y es feliz.
7.- Los libros generan frustración. La lectura te muestra vidas que nunca llegarás a vivir y lugares que nunca conocerás. Te permite imaginar a los personajes y lugares de las historias del modo que tú quieres. Luego vienen los de Hollywood y te plantan al guapo de turno en unos paisajes de Nueva Zelanda que te cagas, y ya está, tu gozo imaginado en un pozo, porque cómo les explicas tú a los espectadores de la sala que lo que tú habías imaginado era mejor.
8.- La lectura es algo lento y repetitivo. A ver, ¿qué ha cambiado en la lectura en los últimos dos o tres milenios? ¿Leemos más rápido? ¿Se lee a través, renglón sí, renglón no? Nada. Siempre igual, una línea detrás de otra. Y encima hay que esperar más de una hora (una semana, un mes) para que nos cuenten el encuentro amoroso de una pareja, el remordimiento por un crimen, la frustración por una vida anodina, la conquista de una libertad.
9.- Leer no sirve para obtener admiración. Por si alguien no se ha enterado, ser buen lector no cotiza en la bolsa de la vida social. Que alguien cite a buenos lectores que salgan en la tele: … (silencio prolongado). Antes, con lo de mayo del 68 y todo eso, aún se ligaba citando a Camus, a Brecht, a Quevedo. Pero ahora, como no cites a Jaime Peñafiel…
10.- La lectura no está al alcance de todos. Digan lo que digan, el placer de leer está reservado a unos pocos. Son esos pocos los que gozan casi pecaminosamente cuando descifran un clásico, cuando sienten las pasiones que se imaginaron hace siglos para que les lleguen a ellos casi en exclusiva, cuando se quedan varios días en estado de shock después de leer buenas novelas, cuando se estremecen leyendo un poema, cuando lloran o ríen entre líneas, cuando recomiendan furtivos lecturas que no se venden en Carrefour, cuando no pueden salir de casa sin un libro en el bolsillo, cuando miden sus vidas por los libros que leyeron en cada época… Son una élite, peligrosa y exquisita, que procura captar miembros para su secta, pero que también sabe que muy pocos serán los elegidos. ¿Lo eres tú?