Esto casi es imposible que pase, por que el centro del sol no es tan grande como para transformarse en un agujero negro. Dentro de 5.000 millones de años, cuando el sol muera, se cree que el sol crecerá notablemente en tamaño convirtiendose en un gigante rojo y seguramente coiendose crudo a Mercurio, Venus y quizá hasta nuestro propio planeta Tierra. Luego de otro par de millones de años , cuando sele acaben los recursos gaseosos al sol, se creará una nebulosa planetaria el cual dejará un nucleo extremadamente denso, se supone que de carbono, del tamaño de nuestro planeta aproximadamente. Entonces el sol sería ya, una enana blanca, y cuando su temperatura siga bajando, se irá creando una enana negra.
De todos modos, con mucha imagnación, supongamos que el sol se convierte en agujero negro y nuestrio planeta sobrevive. Como el sol gira sobre si mismo, su nucleo también lo hara, y como el mismo es pequeño, el nuevo agujero negro, tendrá la misma gravedad, que el sol original. Todos los planetas seguirían su curso normal.
Lo que si cambiaría, es que al no haber luz, y solo oscuridad, nuestro planeta Tierra entraría en una etapa de frío extremo, congelandose los oceanos y todo ser viviente.
Los humanos podrían vivir solo bajo tierra con algun sistema que pueda general calor y electricidad, pero nunca sobre la superficie.
Dentro de miles de millones de años, cuando nuestro Sol se infle en una gigante roja, se expandirá para consumir la órbita de la Tierra. Pero espera, digamos que la Tierra desplaza su órbita … ¿qué pasará entonces con nuestro amado planeta? ¿Será engullido como los pobres Mercurio y Venus?
Los astrónomos han estado barajando esta cuestión durante décadas. Cuando el Sol se convierta en una gigante roja, un simple cálculo colocaría el ecuador solar más allá de Marte. Todos los planetas interiores serán consumidos.
No obstante, cuando el Sol alcance sus últimas etapas de evolución estelar, perderá una gran cantidad de masa a través de potentes vientos solares. Conforme crece, pierde masa, lo que provoca que los planetas salgan en espiral hacia fuera.
De acuerdo con los calculos de los cinetíficos Schroder y Smith, cuando el Sol se convierta en una estrella gigante roja dentro de 7590 millones de años, comenzará a perder masa rápidamente. Para cuando alcance su radio máximo, 256 veces el tamaño actual, habrá caído a un 67% de su masa actual.
Cuando el Sol empiece a hincharse, lo hará rápidamente, barriendo todo el Sistema Solar interior en apenas 5 millones de años. Entrará entonces en una fase relativamente breve de combustión de helio (130 millones de años). Se expandirá más allá de la órbita de Mercurio, y luego de Venus. Para cuando se acerque a la Tierra, estará perdiendo 4,9 x 1020 de toneladas de masa cada año (un 8% de la masa de la Tierra).
Pero la zona habitable se acabará mucho antes. Los astrónomos estiman que se expandirá más allá de la órbita de la Tierra en apenas mil millones de años. El calor del Sol evaporará los océanos de la Tierra, y la radiación solar separará todo el hidrógeno del agua. La Tierra nunca tendrá océanos de nuevo. Finalmente se fundirá de nuevo.
Un interesante beneficio para el Sistema Solar es que, incluso aunque la Tierra, a apenas 1,5 UA, no estará más en la zona habitable del Sol, gran parte del Sistema Solar lo estará. La nueva zona habitable se extenderá desde 49,4 UA a 71,4 UA, bien entrado el Cinturón de Kuiper. Los anteriormente helados mundo se fundirán, y el agua líquida estará presente más allá de la órbita de Plutón. Tal vez Eris será nuestro nuevo hogar.
De vuelta a la pregunta… ¿sobrevivirá la Tierra?
De acuerdo con Schroder y Smith, la respuesta es no. Incluso aunque la Tierra pudiese moverse a una órbita un 50% mayor que la actual, no tendría opciones. El Sol en expansión engulliría la Tierra justo antes de que alcanzase el máximo de la fase de gigante roja. Y el Sol aún tendría otros 500 000 años y 0,25 UA para crecer.
Una vez dentro de la atmósfera del Sol, la Tierra colisionará con las partículas de gas. Su órbita decaerá, y caerá en espiral hacia el Sol.