Por Gustavo Piña Ferreira
Cada día, el corazón genera la energia suficiente para mover un camión por 32km, late durante la vida 2,800 millones de veces en los hombres y las mujeres que viven mas tiempo que nosotrsos lo hace 3,100 millones de veces, el cuerpo humano es una maquina perfecta, muchos no conocemos el potencial ni como cuidarla, los huesos es la zapata que nos mantiene parado día a día, por eso es bueno saber como usarlo, este video nos muestra muchas cosas interesantes.
La respuesta es simple: sí, pero sólo durante un rato. Los científicos dicen que el cerebro continúa funcionando alrededor de dos minutos después de que el corazón se pare. Pero ¿puede sobrevivir una cabeza cortada después de ser completamente separada del cuerpo?
Muchos habrían dicho que no. Sin embargo, un científico soviético en los años 20, llamado Sergei Brukhonenko, demostró que se podía mantener con vida la cabeza cercenada de un perro. La cabeza del perro sobrevivió gracias a que estaba conectada a un primitivo simulador de corazón y pulmón llamada por su autor “autojector”. Este aparato pretendía proporcionar a la cabeza todo lo necesario para mantenerla con vida. En el siguiente vídeo se puede ver una explicación de cómo funcionaba el invento.
Después de ese día, la controversia recorrió todo el mundo. Los científicos se dividieron en dos grupos: aquellos que aceptaron que era medicamente posible, y los escépticos. Algunos incluso llegaron a decir que la película era simplemente propaganda soviética y que era médicamente imposible. De todas formas, lo que es interesante es que muchos físicos en la actualidad dan crédito al experimiento de Brukhonenko, legitimizando toda su obra.
¿Tú qué crees? ¿Será este el primer paso para mantener las cabezas con vida al estilo de Futurama?
“Recuerdo un tubo de plástico avanzando por el interior de mi garganta, después intenté toser, abrir los ojos, dar alguna señal de que estaba despierto. En aquel punto el pánico se apoderó de mí y sentí cómo mi corazón se aceleraba. En mi interior estaba llorando pero nadie lo notaba. La misma sensación que debe sentir esa gente a la que entierran viva”.
Se calcula que una de cada 1.000 personas que son intervenidas quirúrgicamente en el mundo se despierta durante la operación. En EEUU por ejemplo, entre 20.000 y 40.000 pacientes experimentan algún nivel de conciencia mientras son operados cada año, y en algunos casos quedan traumatizados de por vida.
Aunque en la mayoría de los casos los pacientes apenas recuerdan una conversación o un breve malestar, muchos recuperan totalmente la conciencia y perciben perfectamente las maniobras que los médicos desarrollan sobre su cuerpo, e incluso sienten dolor.
“Noté las tijeras sobre mi pecho” – recuerdan algunos – “Era como si estuvieran rajando un ciervo”. “Estaba completamente despierto” – explica otro – “Escuché cómo el cirujano le decía a su ayudante que rajara más profundo”.
Los anestesistas han mejorado notablemente los equipos que les permiten medir el nivel de consciencia (mediante dispositivos que controlan aspectos de la actividad cerebral) pero, aún así, no niegan que un determinado número de casos escapan a su control.
“Desperté mientras me operaban el ojo”
El 24 de enero de 1998, la estadounidense Carol Weihrer se sometía a una intervención rutinaria en su ojo derecho cuando despertó en medio de una operación de cinco horas. Completamente paralizada por la anestesia, la señora Weihrer notó cómo le cortaban y taladraban el ojo.
“Estaba completamente despierta”, asegura, “recuerdo incluso las conversaciones de los doctores”. “Lo peor era no poder hacer nada, no podía gritar ni pedir ayuda, sólo permanecer allí mientras los médicos terminaban su trabajo”.
Desde entonces, Carol Weihrer es víctima de terrores nocturnos y apenas puede dormir por las noches. En los últimos años ha creado una asociación para ayudar a reducir los casos de despertar intraoperatorio en la sanidad estadounidense y evitar que se repitan pesadillas como la suya.
Un video impresionante que encontre en una página, ReaHealth.tv que nos muestra entre otros videos, en éste caso, como se produce un ataque al corazón. Muy interesante para la gente que no sabe, por que se habla mucho del tema, y la gente aveces ni siquiera sabe que es lo que pasa dentro del corazón cuando una persona tiene un ataque de éstos.
Un “Ataque al corazón” es algo que más o menos todos sabemos lo que significa. En la Universidad de Harvard vieron que también se le puede dar otro significado bastante siniestro. Un grupo de investigadores de ésta prestigiosa Universidad, usaron un transmisor de radio para manipular marcapasos y desfibriladores implantados en personas con dolencias cardíacas. Los primeros controlan el ritmo cardíaco, y el segundo generan pequeñas descargas para “reanimar” el corazón en caso de peligro. Aunque el peligro de éste tipo de ataque parece remoto, otros dispositivos implantados en el cuerpo, como aquellos para generar determinadas sustancias, pueden ser más vulnerables y hackeados, de tal forma que podamos causar la muerte a quien esté usando uno de ellos.





