Posts Tagged “compañero”

Destrucción en la oficina (Video)

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Cuántas veces habrá pasado que sin querer, le tirás algo a un compañero de la oficina, y claro, se levanta y se lo pone nuevamente en su lugar. Lástima que no hay audio (aunque lo hubiera el ruso lo entendemos poco) pero algo habrá dicho el de la camisa blanca (¡supongo y espero!) para que al menos el jóven se altere de esa manera.

Bueno, no es lo que va a pasar en ésta situación, ya que éste chico reaccionó de la peor forma posible, destruyendo todo, pero bueno, algo le habrán dicho, aunque no justifica lo que vas a ver en el video. Seguramente lo hayan despedido al día siguiente.

Cuando nos fuimos de la Luna

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La escena que verás a continuación fue filmada entre el mar de la Tranquilidad y el mar de la Serenidad el 14 de diciembre de 1972. El video apenas dura 30 segundos, la cámara capta el momento en que la nave se separa de la plataforma y parte hacia el espacio en busca del módulo principal que espera en órbita. A bordo del pequeño módulo viajan dos hombres, Eugene A. Cernan y Harrison H. Schmitt, los dos últimos seres humanos que pisaron la Luna hasta el día de hoy.

Fue algo muy emocionante por que se trató de la “despedida” de la Luna. Unos segundos antes de irse, Cernan pronunció sus famosas palabras deseando “paz y esperanza para toda la humanidad”, aunque se dice que su última frase fue la que dirigió a su compañero, algo así como: “Ok, Jack, saquemos éste trasto de aquí”.

Algunos creen que es un montaje, y es totalmente irreal esa grabación. La explicación, en cambio, es bien sencilla: la escena fue grabada desde una cámara situada a unos 145 metros, sobre el vehículo explorador, y manejada desde Houston por control remoto. El operador siguió la ascensión de la nave desde la Tierra y la perdió cuando alcanzaba una altitud de unos 500 metros. Podés ver los vídeos originales en la página de la NASA: el del despegue y los momentos posteriores recogidos por la cámara, el momento en que no queda nadie, es terrible.

Esto es lo que se ve en la Luna cuando ya todos partieron:

Si crees que todo ésto montaje podés ir acá, así no discutimos, no me gusta eso. LOL.

Espiando conversaciones del MSN

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Si querés saber lo que conversan por MSN tu compañeros de red, éste programa que nos llega desde Softonic, te permite espiar las conversaciones de los usuarios del MSN Messenger y WL Messenger.

conversamsn.JPG

Podés, después de elegir la interfaz de red que querés revisar, conectarte a ella y comenzar a “revisar”, ya que el programa es un sniffer que captura paquetes en la Red de MSN y muestra su contenido.

El programa es una versión de prueba de 15 días, pero podés pagar su versión full. Algunos antivirus además detectan éste programa como spyware por su funcionamiento, pero ¿dejarías de usarlo por entretención a ver lo que tus contactos hacen?

Descarga Messenger Detect en Softonic (es importante leer las advertencias sobre virus antes de descargarlo)

El programa también soporta otros clientes como Yahoo! Messenger y AOL Messenger.

Leer también tiene sus riesgos!

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leer.JPGTodos deberían saber que leer, así como tambien drogarse, el alcohol, como fumar, tiene sus riesgos:

1.- Quienes leen mucho acaban ciegos. Primero son esas gafitas de intelectual, luego las de culo de vaso y acabas como Galdós o Borges, contratando a una tierna manceba que te lea a los pies de la cama.

2.- Quienes leen mucho acaban trastornados. Como don Quijote, o Cela. Una alumna mía me decía que hay por ahí un tonto ambulante que se quedó así de tanto estudiar. Al parecer se tomaba todo tipo de psicotrópicos para mantenerse despierto mientras leía y leía.

3.- Leer agota tu economía. Los libros son caros y no se pueden bajar con el emule. Los que están en internet son clásicos y por tanto largos, así que si los lees en la pantalla todavía te quedas más ciego (ver punto 1).

4.- Leer complica la vida doméstica. Acumular libros se convierte en una obsesión que requiere espacio, metros de estanterías desordenadas, dolorosas cajas en el trastero, mesitas de noche polvorientas… Con la amenaza de cónyuges o hijos: Elige, los libros o nosotros. Y esa pregunta estúpida de las visitas no lectoras: ¿Te los has leído todos?

5.- Leer complica la vida amorosa. ¿Todavías estás leyendo? Pues me duermo…

6.- La lectura suele ser fuente de toda infelicidad. Quienes no leen no tienen más punto de vista que el que les ofrece su cadena de televisión habitual, su peluquero, su estanquera o su compañero de cañas. No necesita contrastar visiones distintas de un hecho, ni ponerse en lugar del otro. Asume que la realidad es plana. Y es feliz.

7.- Los libros generan frustración. La lectura te muestra vidas que nunca llegarás a vivir y lugares que nunca conocerás. Te permite imaginar a los personajes y lugares de las historias del modo que tú quieres. Luego vienen los de Hollywood y te plantan al guapo de turno en unos paisajes de Nueva Zelanda que te cagas, y ya está, tu gozo imaginado en un pozo, porque cómo les explicas tú a los espectadores de la sala que lo que tú habías imaginado era mejor.

8.- La lectura es algo lento y repetitivo. A ver, ¿qué ha cambiado en la lectura en los últimos dos o tres milenios? ¿Leemos más rápido? ¿Se lee a través, renglón sí, renglón no? Nada. Siempre igual, una línea detrás de otra. Y encima hay que esperar más de una hora (una semana, un mes) para que nos cuenten el encuentro amoroso de una pareja, el remordimiento por un crimen, la frustración por una vida anodina, la conquista de una libertad.

9.- Leer no sirve para obtener admiración. Por si alguien no se ha enterado, ser buen lector no cotiza en la bolsa de la vida social. Que alguien cite a buenos lectores que salgan en la tele: … (silencio prolongado). Antes, con lo de mayo del 68 y todo eso, aún se ligaba citando a Camus, a Brecht, a Quevedo. Pero ahora, como no cites a Jaime Peñafiel…

10.- La lectura no está al alcance de todos. Digan lo que digan, el placer de leer está reservado a unos pocos. Son esos pocos los que gozan casi pecaminosamente cuando descifran un clásico, cuando sienten las pasiones que se imaginaron hace siglos para que les lleguen a ellos casi en exclusiva, cuando se quedan varios días en estado de shock después de leer buenas novelas, cuando se estremecen leyendo un poema, cuando lloran o ríen entre líneas, cuando recomiendan furtivos lecturas que no se venden en Carrefour, cuando no pueden salir de casa sin un libro en el bolsillo, cuando miden sus vidas por los libros que leyeron en cada época… Son una élite, peligrosa y exquisita, que procura captar miembros para su secta, pero que también sabe que muy pocos serán los elegidos. ¿Lo eres tú?