Te dejo por hoy con una imágen de la superficie de Marte que me encontre en el sitio de la NASA, por supuesto que para verla en tamaño completo vas a tener que dar click sobre ella. La imágen es como un desierto llano e interminable, y tiene mucha nitidez, lo que hace que parezca que estás ahí, mirala vas a ver que linda.
Una práctica muy insana es la la inscripción de nombres de dominio, por lo que me interesa brindar herramientas a quienes quieren levantar o construir sitios de cualquier tipo cuando aparece alguna gran empresa queriendo adueñarse del mismo nombre. El tema es sencillo: un particular común y corriente inscribe un nombre dominio para alguna actividad de su interés, como hipotéticamente sería lindocristal.es, y de pronto se entera que a una gran empresa (la CCU, por ejemplo, que tiene una cerveza llamada Cristal) le bajo un súbito amor por ese mismo dominio y para obtenerlo actúa representada por algún imponente estudio de abogados.
Y ahí tenemos a nuestro “protagonista” que sólo pidió un nombre de dominio y que de repente ve que se le viene un juicio encima, con abogados de ceño adusto, lenguaje incomprensible y todo. Más encima algunos de estos últimos tienen prácticas reñidas con la ética: no es poco usual que viertan amenazas de cárcel invocando delitos contra la propiedad industrial y el derecho marcario y que en realidad son patrañas para atemorizar, con todo éxito, a las personas ¡e incluso a sindicatos y asociaciones!.
Entonces a nuestro “protagonista” le baja el pánico y abandona sus legítimas pretensiones e intereses. Y ahí, precisamente en ese instante, perdemos todos: la información, productos, servicios, ocio o lo que fuera que pretendía construir ya no serán conocidos por los demás e incluso la frustración se hace presente. Es una ventana que se cierra.
Pero, ¿qué es lo que ha pasado?.
En realidad, la gran empresa no tiene idea de nada, pero le encargo a un estudio de abogados que proteja sus derechos. El estudio de abogados tiene a una persona revisando el sitio del registrador de nombres de dominio y apenas ve algo que se parece remotamente a la denominación de la empresa o los productos y servicios que representa, se anota como segundo solicitante y, en paralelo, va donde su cliente y le cuenta que existe este “grave problema” y que si no quiere verse seriamente perjudicada en sus ventas e imagen comercial debe financiarle las gestiones futuras. Y, lamentablemente, muchas de estas grandes empresas caen en este juego y se ven arrastradas a litigios sobre cuestiones que, la verdad sea dicha, nunca les afectarán.
Pero la verdad es que el éxito de nuestro protagonista, que elevaremos a la categoría de “héroe” si resiste la presión, está asegurado con estas sencillas reglas.
1. Tenga presente que el primer solicitante (o sea, nuestro “héroe”) tiene un derecho preferente por haber inscrito el dominio primero y que, en cualquier caso, NO PAGA los costos del juicio arbitral correspondiente y que, además, puede actuar personalmente en el mismo, esto es, sin necesidad de abogado.
2. Nuestro “héroe” NUNCA debe intentar vender el nombre de dominio, salvo que previamente y por escrito le hagan un ofrecimiento (una trampa usual a la que pueden arrastrarlo será el simular interés en comprar, pedirle telefónicamente al primer solicitante que haga una oferta y luego llevarle la oferta al juez árbitro para acusarle de especulación y mala fe).
3. NUNCA deje sin construir el sitio que está “peleando”, pues el juez-árbitro examina si efectivamente ud. usa el dominio.
Si el juicio efectivamente llega a producirse ¿Sabe que argumentará la empresa?.
Que nuestro “héroe” es vil y malvado y que pretende aprovecharse del bueno nombre, el prestigio y fama que tanto le ha costado formarse y que, además, tiene registros marcarios que la protegen, la amparan y le dan privilegios por sobre toda la humanidad. Usualmente terminan diciendo que todo el mundo, que digo, el universo entero, conoce a dicha empresa o la asocia con la expresión, por ejemplo, “lindocristal”.
¿Y qué debe alegar nuestro “héroe”?.
Que llegó primero y explicará que el uso que hace del sitio es legítimo.
Si además está muy picado, averigüe si su contrincante tiene otros nombres de dominio parecidos al que quiere disputarle y que no utilice, y acúselos entonces de inscripción abusiva de nombres de dominio, una mala práctica conocida internacionalmente como reverse domain hijacking. Vamos, pero esto es una exquisitez, pues lo anterior basta.
Y ya. No hay más trucos. Salvo que el caso sea muy excepcional, retendrá el nombre de dominio con mínimas molestias y tendrá el orgullo de haber triunfado sobre un estudio jurídico que maneja un presupuesto superior al de todo su barrio. Y ese triunfo es el de todos los que leemos cosas, como esta bitácora, por Internet.
Hoy presento un sitio donde es posible armar una gran cantidad de carteles virtuales, haciendo creer a la gente que son reales, apareciendo en diferentes lugares conocidos del mundo: RedKid.Net. En esta página se puede armar un “cartel” con un iPod, y ahí mismo están los links al resto de las páginas generadoras de carteles.
Acá mostramos algunos ejemplos de los carteles que se pueden armar:
Querés tener tu propio clon de Twitter sin complicarte la vida haciendo el desarrollo desde cero? Aunque siempre es mejor un desarrollo propio, a veces no viene mal contar con un script como Revou desarrollado en PHP y que permite crear un sitio de microblogging por sólo 399 dólares.
Si queres ver como funciona podés entrar acá con usuario: test y password: test. Ahí podrás ver como Revou cuenta con las funciones principales de Twitter y además con la opción de subir imágenes, visualizar los mensajes sobre un mapa y algunas cosas más.
Lo único que le falta a Revou para ser Twitter es la comunidad que éste tiene, que al final es lo que determina el éxito de este tipo de sitios sociales. A mucha gente le gusta más Pownce o Jaiku, pero no pueden dejar Twitter porque la gente a la que siguen no van a irse a otro sitio así porque si.
Cuando se habla de software de código abierto (OSS por sus siglas en inglés “Open Source Software”) mucha gente suele asociar éste concepto a una serie de conceptos errados que conllevan a la aparición de mitos, los cuales son evidentemente falsos y te muestro a continuación por qué.
Mito 1.- Usar OSS es riesgoso para la Seguridad de TI
Las tecnologías de información son base de la estructura de software, sobre todo en las empresas, por lo que es importante que sean seguras. Existen diversos ejemplos que demuestran la seguridad de estos softwares de código abierto como lo son Linux y Apache.
Mito 2.- El software de código abierto (OSS) es gratis
Ea verdad, no se puede pagarpor algo que se descarga gratis… ahí termina todo, para lo demás existen otras soluciones que se desarrollan partiendo de OSS y necesitan dinero para investigar, dar soporte y generar actualizaciones para las empresas, un ejemplo de ello es Astaro Security Gateway.
Mito 3.- Los Proveedores de código abierto no aportan valor a las OSS
Muchos de los OSS se distribuyen con una licencia GPL, los proveedores tienen la libertad de distribuir y vender el OSS si siguen las reglas de la licencia y añaden valor. En muchos de estos proyectos los desarrolladores no solo añaden valor sino que además contribuyen significativamente al conocimiento haciéndolo compartido y exponiendo así posibles mejoras o aportándole funcionalidad a la plataforma de desarrollo.
Mito 4.- Las Soluciones Propietarias son Más Confiables que las OSS
Este mito es evidentemente falso ya que las soluciones propietarias además de resultar más caras, tienden a asociar sus productos a otras líneas aumentando la complejidad y demorando su capacidad de comprensión y respuesta, lo cual no sucede en los software de código abierto donde una gran cantidad de especialistas es la que se encarga de dar soporte en estos casos, además de ser más dinámica y crear parches a tiempo evitando errores.
Mito 5.- La seguridad de las OSS es muy compleja para microempresas
Hay parte de cierto en esto y es que los OSS son tan robustos que prevén en su configuración, métodos y posibilidades que, de no ser bien usadas, pueden llevar a un funcionamiento malo o nulo del programa. Sin embargo esto da un giro de 360 grados gracias a otro punto de apoyo: su flexibilidad, lo cual le permite adecuarse a distintos entornos facilitando así la interoperabilidad entre distintos OSS (cosa de la que adolecen las marcas propietarias)
En conclusión, cada vez es mayor el número de empresas que, aunque no utilizan OSS en todos sus módulos, lo hacen en las secciones donde se requiere mayor seguridad, prefieren darle una oportunidad de estos programas que demostraron, y siguen haciéndolo, que el soporte compartido y el conocimiento extendido son una mejor manera para afrontar problemas y errores.
Medidas a tomar antes del ataque
En caso de un ataque nuclear contra tu país, deberías que tener a mano los siguientes elementos empaquetados en bolsas de plástico hermético y protegidos en un lugar bien seguro.
-Mantas, un cubo, un extintor.
-Ropa para mudarse. Ropa de temporada y ropa de invierno, aunque sea verano.
-Mascarillas (para protegerse del polvo radiactivo), tapones para los oídos, gafas y guantes, zapatillas deportivas y botas altas.
-Pastillas antinucleares. Tienen yodo y otros productos para saturar tu cuerpo y evitar que absorbas sus contrapartes radiactivas. Pídelas en tu farmacia.
-Productos de higiene personal.
-Esparadrapo y cinta aislante.
-Papel, bolígrafos, lápices.
-Dinero en efectivo, en moneda de curso legal o en oro. No tarjetas ni cheques.
-Botiquín de primeros auxilios completo.
-Analgésicos, tranquilizantes y estimulantes.
-Agua potable en envases no transparentes (tetra-brik preferiblemente).
-Latas de conserva y comida no perecedera (arroz, legumbres…).
-Si tenés permiso de armas, un arma y munición.
-Martillo, escoplo y cizalla.
-Una radio, una linterna y un amplio surtido de pilas de larga duración en sus propios embalajes para una y otra, introducidas en una bolsa antiestática (pídela en una tienda de informática), a su vez empaquetada en papel de plata (para hacer una precaria jaula de Faraday).
-Tijeras, cuchillo, aguja de coser, hilo y cuerda.
-Pastillas potabilizadoras (no quitan la radiactividad, pero sí muchas otras cosas).
-Este documento, plastificado y anillado.
Sellá con algún material autoadhesivo puertas y ventanas. Si tenés contraventanas, mantenelas cerradas. Si tenés escaparates o grandes ventanales, protegélos con maderas.
Estimación de objetivos
Se puede suponer que un ataque se dirigiría contra objetivos bien seleccionados, en el siguiente orden de importancia (para un Estado no nuclear como España):
Aeropuertos y puertos utilizables por las fuerzas aéreas y la marina de la OTAN dotados de armas nucleares. Es evidente que el primer blanco de un ataque nuclear es la fuerza nuclear enemiga y sus instalaciones de apoyo y despliegue.
Instalaciones de mantenimiento y fabricación de repuestos.
Estaciones de radar, especialmente los radares de descubierta de largo alcance.
Polígonos e instalaciones de carácter aeroespacial.
Acuartelamientos militares de relevancia y depósitos de municiones.
Nudos de comunicaciones.
Centrales de producción de energía eléctrica.
Áreas industriales.
Ciudades relevantes.
En caso de un conflicto total, este orden podría variar.
Indicadores de inicio del ataque
Se debería esperar información amplia y suficiente a través de los medios de comunicación de masas. Algunos de los casos podrían ser, interrupción de servicio en equipos electrónicos. Es de esperar que un ataque nuclear se inicie con un ataque de pulso electromagnético (EMP), o que la detonación de armas relativamente próximas lo genere. Si se interrumpe el servicio de equipos electrónicos, luz, agua, telecomunicaciones y/o equipos operados por baterías (como los relojes de pulsera), cabe suponer que ha ocurrido un EMP.
Los vehículos, especialmente los más modernos (encendido electrónico, gestión electrónica del motor) pueden detenerse. Reducción masiva de la durabilidad de baterías.
Suspensión repentina y extensa de servicios de telecomunicaciones. Específicamente, imposibilidad de establecer contacto con una determinada área (una ciudad, por ejemplo) o la interrupción de comunicación con un área determinada. Esto puede ser indicativo de que esta área ya ha sido atacada. Interrupción general de las comunicaciones por saturación de las centrales como consecuencia del enrutado.
Detonaciones fuertes, profundas y remotas. Destellos violentos en el horizonte. Trazas de misiles en las regiones altas de la atmósfera. Aparición repentina e imprevista de “estrellas fugaces” componentes en reentrada).
Protección contra los efectos mecánicos y térmicos.
El efecto más evidente de una detonación nuclear es, naturalmente, sus efectos mecánicos y térmicos: la explosión propiamente dicha. No hay mucho que hacer si uno se encuentra en el área de aniquilación o en el área roja. Pero muchos millones de personas viven –vivimos- fuera de esas áreas. Si tenés datos o indicios de que está en marcha un ataque nuclear, tomá inmediatamente las siguientes precauciones.
Tené en cuenta que disponés de escasos minutos o quizás sólo segundos.
En todos los casos, tomá en primer lugar la pastilla antinuclear. Recordá que puede tener efectos secundarios; no te asustes innecesariamente. En ningún caso mires a tu alrededor a ver qué pasa: el “blast” lumínico podría dejarte ciego. La cara ha de estar entre tus rodillas o pegada al suelo, con los ojos cerrados.
- Si te encontrás en el interior de un edificio:
Permanece en el interior. Las paredes, especialmente los rincones, pueden constituir una protección eficaz en las áreas periféricas a la detonación. Si hay sótano, baja a él y ponte en un rincón junto a la entrada pero no directamente frente a ella. Consigue rápidamente una manta y un cubo de agua, échate la manta por encima y ponte en posición defensiva (cabeza entre las rodillas, brazos cubriendo la nuca) tras cerrar las puertas. Siempre de espaldas a las ventanas y lo más lejos posible de ventanales, conducciones o almacenamientos de gas inflamable (gas ciudad, bombonas de butano), conducciones eléctricas, electrodomésticos y muebles pesados. No te empieces a mover inmediatamente después de la primera explosión, puede haber más (cabezas MIRV, ataque múltiple…). Si la manta se incendia por el blast térmico, apártala y utiliza el cubo de agua para apagarte tu (o rueda sobre ti mismo).
- Si te encontrás en el interior de un vehículo:
Si es una aeronave o un buque, seguí escrupulosamente las instrucciones de la tripulación, mantén la calma y contribuye a que los demás la mantengan. Si es un vehículo terrestre, detenelo (o exigí que lo paren) y salí corriendo a buscar la protección de un edificio (ver punto anterior) o a campo abierto (ver punto posterior). En la medida de lo posible, no se debe permanecer en el interior de un vehículo por los materiales inflamables que transporta (combustible, aceites, etc…) y la posibilidad de quedar sin control como consecuencia de la detonación. Si, y sólo si, se trata de un ferrocarril eléctrico y éste está detenido es razonable utilizarlo de protección como si se tratase de un edificio.
- Si te encontrás en campo abierto:
Intentá localizar una zanja, arcén, depresión, etc., y tiráte dentro. Andate del lugar inmediatamente si observas que sus paredes son blandas o se desmoronan; podrías quedar enterrado. En cualquier caso tirate al suelo, boca abajo, lo más pegado posible y con los brazos protegiendo la nuca y la cabeza. En todo caso, alejate de los edificios (los cristales de las ventanas podrían herirte o matarte), de cualquier elemento que contenga materiales inflamables (vehículos, depósitos, canalizaciones…) y de las líneas eléctricas.
Protección contra los efectos radiológicos
Existen dos amenazas directas: el blast radiactivo y la lluvia radiactiva (fallout). Buscarás protegerte del primero, que se produce junto con la explosión y termina con ella, con paredes, especialmente las de hormigón armado, y similares. Probablemente no puedas evitarlo en su totalidad, pero podés reducirlo.
Recordá que se trata de radiación gamma y X, y es penetrante y hacen falta varios metros de plomo para detenerlo en su totalidad.
Con la segunda puedes hacer algo más. La lluvia radiactiva no es necesariamente lluvia, sino que puede ser la deposición de polvo y humos. Básicamente cae desde arriba, como la lluvia, y puede respirarse. Te vas a proteger de ella cubriéndote con mantas y plásticos, y utilizando gafas, tapones para los oídos, guantes y mascarillas. Si creés que has estado en contacto con ella, depila la zona y lávala en profundidad, rascando bien. Intentá evitar el contacto con la parte de mantas, plásticos, gafas, tapones, guantes o mascarillas que ha estado expuesta, o la contaminación de la parte no expuesta por la expuesta.
La lluvia radiactiva tiende a acumularse en los lugares donde típicamente se acumula el agua. Evítalos como si fuera la peste. No bebas agua acumulada de manera natural a menos que sea una cuestión de vida o muerte.
Después del ataque
Movéte con cuidado. Puede que pienses que no pasó nada, pero podés estar aturdido y no haberte dado cuenta de lo que pasaba a tu alrededor. Mirá primero antes de actuar, intentando mantener la calma. Si te encontrás en un edificio, recordá que éste puede estar dañado, debilitado o incendiado en algún otro lugar. Actua con lentitud y prudencia, pensando antes de hacer. Permanecé cubierto por la manta a menos que por alguna razón no te sea posible.
En primer lugar orientáte y comprobá que el lugar donde te encuontrás es seguro. Si estás a oscuras, esperá a que tus ojos se acostumbren a la oscuridad. Asegurate de que los suelos, paredes y techos (los que queden) son estables y no se desmoronan. Mira a ver si los muebles están estables también.
Cuidado con los cristales y fragmentos; lo último que necesitás es una herida o una quemadura. Comprobá, en primer lugar, la ubicación de cables eléctricos que puedan haber quedado al descubierto y el estado de las conducciones de gas, abriendo únicamente las puertas y ventanas que sean estrictamente necesarias (si es posible, ninguna). Si notás un olor a gas cada vez más fuerte, no estás a seguro y debés huir de ahí. Acto seguido, intentá confirmar que el edificio no esté ardiendo de una manera inteligente, sin salir a pasear por ahí bajo la posible lluvia radiactiva.
Comprobá que tenés los materiales que preparaste siguiendo las instrucciones a tomar antes del ataque. Aseguráte de que no hay gases en el ambiente o fluidos inflamables en el suelo antes de encender ningún tipo de luz o usar ningún tipo de equipo eléctrico o electrónico. Si el lugar parece ser seguro, mantenéte en él y establece allí tu base de operaciones. De lo contrario, ves a un lugar más seguro para poder establecerla. No hagas ningún movimiento sin tener una base a la que volver.
Comprobá lo que todavía funciona, en particular el teléfono, el agua potable y la red eléctrica. Si alguno de estos servicios está interrumpido, ten en cuenta que es posible que tarde mucho tiempo en restablecerse; ahorra tus reservas sustitutorias (pilas, agua potable…). Si el teléfono funciona, no te pongas a llamar como un loco a todo el mundo: probablemente no conseguirás hablar con nadie y además estarás contribuyendo a saturar unas líneas muy necesarias para los equipos de emergencia. No salgas a descubierto sin una buena razón, y muy especialmente si está lloviendo.
Si tu área fue atacada, no esperes que los servicios de ambulancias y policía acudan con normalidad. Los servicios del estado y privados estarán colapsados, si es que todavía existen. Intentá organizar a la gente de tu alrededor (familiares, vecinos, compañeros de trabajo…) para actuar de manera coordinada.
Si hay heridos, atendélos. No acudas a los hospitales por lesiones menores; estarán saturados y no te harán ni caso. Si hay un médico en tu entorno, liberadlo para atender a los heridos. Si hay personas con conocimientos de física, armas o energía nuclear, dejáles al menos algunos márgenes de tiempo para pensar y obtener ideas útiles.
Si tu radio aún funciona, escucha atentamente los partes de guerra y meteorológicos. Tené en cuenta que tu radio puede no funcionar durante algunas horas si entre tu y la emisora hay un área de blackout. Evita las áreas más dañadas, de mayor contaminación y allá donde esté lloviendo. La lluvia va a ser peligrosa durante mucho tiempo.
Laváte usando el agua con mucha mesura, pero no dejes de lavarte; la higiene es vital en éstas condiciones. Si sospechás que alguien estuvo expuesto a lluvia radiactiva, que se depile al cero y se lave y cambie de ropa.
Evita las algaradas y por supuesto el saqueo. La gente no se va a pensar mucho lo de apretar el gatillo en semejantes circunstancias.
No hagas exhibición del material de supervivencia de que dispones.
No te eches en las carreteras a menos que te conste que no están colapsadas y que hay ruta abierta hacia tu destino. Jamás vagues por ahí, si vas a algún sitio llega hasta él y si no podés volvé directamente a tu base de operaciones anterior. Si tu vehículo funciona, ahorra la gasolina y no recojas a nadie. Es duro, pero es necesario. Todo puede ser una trampa. Se solidario pero no tonto. No dejes solo el vehículo hasta que no llegues a tu destino: mucha gente va a necesitar gasolina, bujías… o el vehículo entero.
Si tenés un arma de fuego, jamás la enseñes a menos que vayas a disparar. Si tenés que disparar, hacélo a blanco seguro y ahorrando munición.
La policía y el ejército pueden ser tus amigos… o tus enemigos. Procede con precaución al acercarte a ellos. Además de que estarán muy nerviosos, habrá gente uniformada que puede que ya no esté obedeciendo órdenes. O que sus órdenes signifiquen tu peligro y tu muerte. Pero tampoco renuncies a su potencial de ayuda o a colaborar con ellos en lo adecuado.
No confíes demasiado en los medios de comunicación social que sigan operativos. Si en la actualidad son ya tan manipuladores, tendenciosos y mentirosos, en una situación tan grave es imposible saber bajo el control de qué poderes podrían quedar.
Contribuí a mantener el orden y los valores. Si disponés de terreno, cultivalo. Es preferible comer comida contaminada a no comer. Hacelo con discreción; no te exhibas ante la necesidad de otras personas. Puede que no se conformen con admirar tu suerte. Ellos también luchan por su vida y la de los suyos.
El lugar ideal para permanecer es una casa rural de muros gruesos con terreno cultivable y/o caza, en una ladera y sin línea visual directa con un posible objetivo, con una fuente de agua próxima y medios eléctricos autónomos. Por el extremo contrario, el peor lugar para permanecer son las ciudades o urbanizaciones.
Además de que pueden ser atacadas, el suministro de agua potable, electricidad y alimentos no está garantizado. Pero no salgas de la ciudad a menos que sepas que las carreteras están libres.




