Primera cita sin confusiones

1cita.JPGElla está sentada finalmente sentada frente a ti… ¿y ahora? ¿Que vas a decirle? Alégrate de verla, aunque hayas estado esperándola más de una hora. Un simple “hola, qué bueno verte” puede funcionar. Añádele un cumplido como: “Luces encantadora”, o “me gusta cómo traes el cabello”, y será el disparo de arrancada para tu carrera de fondo.

El próximo paso es comenzar a interrogarla. El objetivo es obtener tanta información sobre ella como puedas, sin que llegues a parecerte a Don Francisco. Comienza con preguntas abiertas como: “¿qué tipo de comida prefieres?”, o “¿cuál es el trabajo de tus sueños?” Deja que ella hable y solo escucha. (Por lo que más quieras, ponle atención)

Evita concentrarte en un solo tema. Sutilmente toma las riendas de la conversación reclinándote un poco hacia atrás y diciéndole: “Ahora bien, ¿qué fue lo que te hizo mudarte a esta ciudad?”…”¿Cómo hiciste eso?”, o cualquier otra cosa que te permita variar de tema.

Durante el transcurso de la noche, dependiendo de como te vaya, puedes comenzar a insinuarle lo que sientes por ella. “He estado pensando en ti”, es suficiente para despertar su curiosidad. Por supuesto que si las cosas te van tan bien que la tienes sentada sobre tus piernas, tienes pista abierta y muchas de estas recomendaciones podrían estar de más; pero si no fuera así, no te extiendas demasiado; y piensa de antemano una estrategia para despedirte y mantener las expectativas. “He disfrutado esta noche, y me gustaría volvernos a ver. ¿Qué te parece?”, podría ser una buena nota final. De esta forma puedes llevarte una idea de lo que ella piensa sobre ti, y dejar de paso planificado el próximo encuentro.

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