Misionero 2.0

La posición del misionero resulta ser la más aburrida para las mujeres. Pero no todo está perdido. Ahora, tienes un reto que cumplir: hacer de esta posición su favorita. ¿Cómo? Para eso estamos nosotros (para aconsejarte, no para hacerte el trabajo). Sólo has estos pequeños ajustes en tu vida íntima.

El problema de esta posición es que a la hora de la penetración, hay poco contacto con el clítoris, que es donde se encuentran la mayoría de las terminaciones nerviosas. En vez de penetrarla y moverte como excavadora de petróleo, toma con una mano tu pene y pásalo suavemente por su clítoris con movimientos circulares y sus labios externos durante un minuto, esto la irá excitando.

Después, acércate y susúrrale al oído si ya está lista (aunque suena simple, pedirle permiso romperá con la rutina de la posición). Una vez que asienta (créenos que lo hará), introduce sólo la cabeza del pene y sácala. Juega así por otro minuto, después podrás penetrarla por completo, y es aquí donde viene lo más importante: no dejes de abrazarla, besarla y decirle cosas sexys al oído. La principal queja de ellas es que esta posición es muy fría, pero con estos tips derretirás el hielo.

Colaboración de Francisco Hernández, blogger de PulsoDigital.Net, Foto: Dido, (cc)

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