Federico Noziglia en G+

Los mejores poemas para el día del padre

En Blog al Paso encontré muchas cosas, entre ellas, los poemas para el día del padre. Por eso, que mejor regalo para un padre, que demostrarle el afecto con un buen regalo y una tarjeta con una buena poesía? Es una de las mejores formas de hacer felíz a nuestros padres, y ya acercandonos a su, día, te dejo estos poemas para el día del padre, que seguramente le van a gustar mucho.

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Recuerda papá

Que si no juegas ahora conmigo,
cuando tu quieras hacerlo ya habré crecido.
Que la armonìa entre tú y mamá
me dará seguridad ante la vida y
hará de mì un triunfador o un frustrado.
Que de tu amor depende mi capacidad
de amar cuando sea adulto.
Que soy muy felíz cuando me llevas
dormido hasta mi cama.
Que lo que yo aprendo contigo
lo recordaré toda la vida.
Que si oramos juntos
aprendo a comunicarme con Dios.
Que el amor y respeto
que demuestres por nuestros semejantes
será el amor y el respeto
que yo les tenga cuando sea adulto.
Que yo también tengo intereses personales.
Que me gusta tomar parte en las decisiones familiares.
Y Que te necesito como mi mejor amigo!.

Autor Anonimo

Poesía al Padre

Cuando venga tu padre…
Inútil amenaza, tú seguirás jugando,
y romperás los vidrios, si quiere el pelotazo,
y harás mal los deberes, si asciende por tu mente,
airoso y desplegado, tu sueño en barrilete.
-Cuando venga tu padre…
Mas tu padre comprende,
y escuchará los cargos fingiéndose enojado,
hasta que tú te alejes.
Después, dirá en voz baja,
que así como ésta tuya, fue traviesa su infancia.
Y en tendido descanso, desandará dichoso
los ojos entornados, los días de “rabona”,
los juegos en tejado, el rostro de la madre
y aquel padre tan hombre que los dejó temprano.
Y sentirá de pronto el terror de perderte,
o de que tu lo pierdas, y buscará tus pasos,
e irá con tu recuerdo trepando
hasta la rama lejana de aquel árbol,
follaje, como entonces,
refugio de ese miedo de suelo de los pájaros.
-Cuando venga tu padre…
y quien llega es un niño adormecido en hombre,
que en vez de reprenderte, se enternece añorando.

Matilde Alba Swann

Blog al paso

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