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Los consejos sobre los gestos de seducción

A la hora de atraer a alguien es más importante lo que insinuamos que lo que decimos. Los gestos, las posturas, los movimientos con las manos, conforman una serie de coreografías con un objetivo único: seducir a la persona deseada. ¿Quieres aprender los rituales del cortejo?

Consejos para que no se te escape

- Colócate tu look más seductor y ponte la lencería más sexy que tengas. Quién sabe cómo acabará la noche…

- Cuando llegues al lugar, realiza un escaneo rápido de la zona y fija tu objetivo. No es bueno que apuntes a cualquier bicho viviente que esté allí. Convéncete de que el hombre que deseas está a tu alcance. Si actúas con seguridad tendrás más posibilidades de conseguirlo.

- Cuando empieces a desplegar tus gestos más seductores, no los realices todos de una vez. Parecerás ridícula.

- Elige los gestos que mejor vayan contigo. Por muy sensual que sea mojarte los labios con la lengua, si no se te da bien realizarlo, abandona.

Aunque estés nerviosa y excitada mantén la calma. Es la mejor manera de asegurarte su atención. Tómate tu tiempo. Lanzarse a la presa de inmediato puede resultar violento para el otro y se te puede escapar. No hay nada menos atractivo que parecer desesperada.

La mujer a lo largo de la historia ha empleado diferentes instrumentos para seducir a los hombres. Si nuestras abuelas utilizaban abanicos, misales, rosarios, mantillas, velos o mantos para atraer la atención de nuestros abuelos, nosotros empleamos zapatos, cinturones, joyas o camisas provocadoras con la misma finalidad.

Pero la auténtica herramienta de la seducción es el lenguaje corporal; los gestos, capaces de despertar el interés y el deseo sexual del otro. Rituales de cortejo que nos han funcionado a lo largo de todos los tiempos.

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Los gestos, pura seducción

Un saludo con la mirada, acariciarse los cabellos, un giro sutil del cuerpo o una sonrisa pueden ser gestos determinantes para tu propósito: mostrar a la persona que quieres conseguir que estás interesada en él.

Muchas veces ponemos en práctica este mecanismo de forma inconsciente, pero los gestos y actitudes se pueden mejorar. Los grandes seductores saben cómo, cuándo y con quién utilizar el movimiento correcto. Incluso son capaces de adaptar sus propios gestos a las circunstancias para conseguir una respuesta positiva.

Para que tú también te conviertas en una experta seductora, hemos recopilado una serie de gestos habituales para conseguir atraer la atención sexual o afectiva de tu “víctima”. Sólo tendrás que aprender el lenguaje silencioso del cuerpo y ponerlo en práctica. Así que toma nota, ensaya en tu casa y…. ¡buena suerte!

¿Cuántos hombres se han rendido ante una caída de ojos o una mirada penetrante? No podemos olvidar que entramos en contacto con el otro a través de la mirada y con ella enviamos un primer mensaje.

La cara, el espejo de tus intenciones Es en la cara donde se refleja todo nuestro interior. Nuestro estado de ánimo, nuestro interés y, sobre todo, nuestras intenciones. Miradas, sonrisas o sutiles movimientos de cabeza se convierten en el arma principal para la seducción. ¿Quieres saber cómo?

Una mirada vale más que mil palabras ¿Cuántos hombres se han rendido ante una caída de ojos o una mirada penetrante? No podemos olvidar que entramos en contacto con el otro a través de la mirada y con ella enviamos un primer mensaje. Debes procurar que ésta sea positiva y nada intimidatoria, para continuar con el proceso de seducción. ¿No querrás que salga corriendo?

Consejos:

Espera que vuestras miradas se encuentren. Una vez establecido el contacto visual, éste no puede ser ni demasiado breve ni demasiado largo. Deberás mantener la mirada el tiempo suficiente para que sea capaz de captar esta frase: “Hola. Estoy aquí y te he visto”. Esto suele durar alrededor de tres o cuatro segundos. Después evita la mirada con una “caidita de ojos”. Eso sí, no dejes de lanzarle miraditas de vez en cuando.

No te lo comas con los ojos, aunque sea un bombón. Puedes intimidarle o parecer demasiado interesada.

Aprende bien este primer paso porque ésta es la principal arma de los auténticos seductores.

Un movimiento de cabeza provocativo

Inclinar la cabeza o asentir en una conversación es señal de que muestras interés por la otra persona. Si además te tocas el cabello con las manos o lo retiras hacia un lado dejando tu cuello a la vista, puede ser muy provocador.

Unos labios que invitan a probarlos

Los labios suelen ser una parte muy atractiva de nuestro cuerpo. Con ellos no sólo podemos seducir, también se puede excitar y provocar el deseo en la otra persona.

Consejos:

- Humedecerte los labios con la lengua mientras le miras fijamente. De forma sutil, si simplemente quieres a traerle, o de forma llamativa si deseas llevártelo a la cama.

- Siempre que bebas hazlo a sorbitos cortos y manteniendo el contacto visual.

La sonrisa de aprobación

Se pueden conseguir muchas cosas con una sonrisa en un momento justo. Desde dar luz verde para que la otra persona inicie el acercamiento, hasta mostrar tu lado más atractivo: la sonrisa marca los músculos de la cara de una forma armoniosa; además, boca y ojos toman una posición agradable capaz de embellecer aún más el rostro.

Consejo:

Nada de sonrisas forzadas ni muecas extrañas. Una cara amigable y cálida es fundamental.

Las manos como elemento de atracción

En los un discurso las manos siempre han servido como instrumento descriptivo de lo que se está diciendo. Pero además de dar vida a la palabra, las manos se convierten en un vehículo muy eficaz de seducción, aún sin decir nada. ¿Cómo?

Consejos:

Cuando esté lo suficientemente cerca de ti como para que te vea con claridad, juguetea con algún objeto pequeño. Conseguirás captar su atención. Desliza un dedo suavemente por el borde de tu copa o taza. Esto puede ir acompañado por una inclinación de cabeza mientras se mantiene un breve contacto visual con él.

Si ya has iniciado una conversación con él, tócate distraídamente la rodilla o acaríciate el brazo o el pelo. No se podrá resistir.

Un componente fundamental en el juego de la seducción es el buen manejo de los espacios. Generalmente las personas cuentan con un espacio privado que no puede ser invadido sin autorización.

El espacio

Determinante para tus intenciones Un componente fundamental en el juego de la seducción es el buen manejo de los espacios. Generalmente las personas cuentan con un espacio privado que no puede ser invadido sin autorización. Y una excesiva distancia o un acercamiento intrusivo puede impedir progresar en el camino del acercamiento.

Resulta obvio que no hay que pedir permiso para dar el paso hacia una caricia o un beso, pero hay que saber cuándo la aceptación es implícita, y la respuesta está en los gestos. Si entre una mirada y un beso no hay palabras para reducir los espacios a cero es porque los cuerpos han hablado. Por eso gestos y espacios tienen que ir interrelacionados para tener éxito en el juego de la seducción.

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