El lugar más frío del universo

frionebu.JPGEl lugar más frío del Universo: la joven nebulosa planetaria Boomerang, situada a 5.000 años-luz en Centaurus. La luz de la estrella central reflejada en las partículas de polvo, origina un formidable destello azulado. Uno de los objetos más peculiares del Universo mostrado a través de la aguda visión del Hubble. Wide Field Planetary Camera 2 y 1.000 segundos de observación a través de un filtro amarillo-verde.

Las estrellas de tipo solar expelen parte de su gas durante las últimas fases de su existencia, una vez agotado el combustible nuclear que acciona los motores estelares. Estas conchas de material abandonan como cuerpos astrales el remanente de su estrella parental, originando nebulosas planetarias de espectral y bellísimo aspecto que se dispersarán por el medio interestelar al cabo de 50 ó 100.000 años.

En 1.995 los astrónomos Sahai y Nyman revelaron su increíble descubrimiento: la observación realizada mediante el Swedish Submillimeter Telescope de 15 metros en Chlie (Observatorio Europeo Austral) mostraba que el lugar más frío del Universo encontrado hasta la fecha era la Nebulosa Boomerang. Con una temperatura de -272º Celsius, se hallaba sólamente a un grado por encima del cero absoluto (límite inferior de temperatura teóricamente posible, aunque inalcanzable en la práctica). Incluso la radiación de fondo cósmico de microondas se muestra ligeramente más tibia: -270ºC. De hecho, no se conocía objeto alguno a temperatura inferior al brillo residual del Big-Bang.

La denominación original de este objeto procede de una observación realizada en Australia en 1.980 a través de un gran telescopio. Incapaz de revelar detalles que sólo el Telescopio Espacial Hubble (NASA/ESA) pudo desvelar, los astrónomos captaron meramente una ligera asimetría en los lóbulos de la nebulosa que sugerían una forma curvada, como un boomerang. La elevada resolución de las imágenes del Hubble indican que “Nebulosa de la Pajarita” hubiese sido el nombre adecuado.

En 1.998 el Hubble toma esta imagen. Muestra débiles arcos y fantasmales filamentos inmersos en el difuso gas de los lóbulos suaves que configuran la nebulosa. Su particular forma de pajarita la distingue notablemente de otros objetos de su misma naturaleza, en los cuales los lóbulos se asemejan a burbujas infladas en el gas. Tal vez Boomerang es demasiado reciente para haber desarrollado ya esas estructuras. La complejidad en las formas de las nebulosas planetarias carece por el momento de explicación.

Un feroz viento a 500.000 kilómetros por hora parece haber creado esta figura al soplar el gas ultrafrío lejano a la estrella moribunda. La estrella ha estado perdiendo el equivalente a una milésima de la masa solar cada año durante 1.500 años. Esto supera entre 10 y 100 veces lo ocurrido en otros objetos de este tipo. La veloz expansión convirtió a la nebulosa en la región más gélida del Universo.

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