El Hombre Mediocre – José Ingenieros

hombremedio.PNGHace poco me recomendaron un libro (El Hombre Mediocre – José Ingenieros), y me resultó interesante, por eso posteo un resumen resumido de algunos de los capítulos que más me interesaron, sobre cosas que suelo hablar con mis amigos y justo las encontré allí. Podés descargarlo si te gustó clickeando acá.

El hombre rutinario:

La rutina es un esqueleto fósil cuyas piezas resisten a la carcoma de los siglos. En su orbita giran los espíritus mediocres. Evitan salir de ellas y cruzar espacios nuevos; repiten que es preferible lo malo conocido, que lo bueno por conocer. Acostumbrados a copiar escrupulosamente los prejuicios del medio en que viven, aceptan las ideas de la sociedad, como esos enfermos del estomago inservible que se alimentan con substancias ya digeridas en los frascos de las farmacias. Su impotencia para asimilar nuevas ideas los constriñe a frecuentar las antiguas. La rutina es síntesis de todos los renunciamientos, es el hábito de renunciar a pensar. En los rutinarios todo es menor esfuerzo; la acidia derrumba su inteligencia. Los rutinarios razonan con la lógica de los demás. Disciplinados por el deseo ajeno, acojonándose en su casillero social. Son dóciles a la presión del conjunto y maleables bajo el peso de la opinión publica que los achata como un inflexible laminador. Reducidos a vanas sombras, viven del juicio ajeno, se ignoran a si mismos, limitándose a creerse como los creen los demás. Carecen de buen gusto y de aptitud para adquirirlo. Pasan indiferentes junto una madona del Angélico o a un retrato de Rendbrant. No estudian, prefieren confiar en la ignorancia para adivinarlo todo, no tienen afán de perfección, y no poseen existencia de ideales. Sancho Panza es la encarnación perfecta de esta animalidad humana, resume en su persona las más conspicuas proporciones de tontería, egoísmo y salud. El resol de la originalidad ciega al hombre rutinario, y huye de los pensadores alados. Todos los rutinarios son intolerantes, su exigua cultura los condena a serlo. No se corrigen ni se desconvencen nunca; sus prejuicios son como los clavos: cuando más se golpean, más se adentran.
La caja cerebral del hombre rutinario es un alhajero vacío, no pueden razonar por si mismo, como si les faltara seso. “Viven una vida que no es vivir”. Crecen y mueren como las plantas. No necesitan ser curiosos ni observadores. Si la humanidad hubiera contado solamente con los rutinarios, nuestros conocimientos no excederían de los que tuvo el ancestral homínido…

Los hombres sin personalidad:

La mediocridad puede definirse como la ausencia de características que permiten distinguir a alguien en la sociedad. La personalidad individual comienza justo cuando uno se diferencia de los demás, en muchos hombres ese punto es solo imaginario.
“Indiferentes” ha llamado Ribot a los que viven sin que se advierta su existencia. La sociedad piensa y quiere por ellos. No tienen voz sino eco. No hay líneas definidas ni en su propia sombra, que es apenas, una penumbra. Cruzan el mundo a hurtadillas, temerosos de que alguien pueda reprocharles la osadía de vivir en vano, como contrabandistas de la vida. La vida vale por el uso que hacemos de ella, por las obras que realizamos. No vivió más que el cuenta mas años, sino el que ha sentido mejor un ideal. Las canas denuncian vejez, pero no dicen cuanta juventud la precedió.
“Muchos nacen, pocos viven” Los hombres sin personalidad son innumerables y vegetan moldeados por el medio, como cera fundida en el cuño social. La falta de personalidad, hace a estas, incapaces de iniciativa y de resistencia. Desfilan inadvertidos, sin aprender ni enseñar, vegetando la sociedad, que ignora su existencia, ceros a la izquierda que nada califican y para nada cuentan. su falta de robustez moral, les hace ceder frente a la más leve presión, sufrir todas las influencias, altas y bajas, grandes y pequeñas…

Psicología de los envidiosos:

El envidioso pertenece a una especie moral mezquina, digna de compasión o de desprecio. Sin coraje para ser asesino se resigna a ser vil. Rebaja a los otros, desesperando de la propia elevación. El envidioso pasivo es solemne y sentencioso, el activo es un escorpión atrabiliario. Nunca sabe reír de risa inteligente y sana, su mueca es falsa. El pasivo es serio, le atormenta la alegría de los satisfechos. Lo que es para nosotros causa de felicidad, puede ser causa de envidia. El concepto de envidia se confunde con el de admiración, ya que ambas provienen de la misma fuente. Sólo que la admiración nace del fuerte y la envidia del subalterno. Envidiar es una forma aberrante de rendir homenaje a la superioridad.

El castigo de los envidiosos estaría en cubrirlos de favores, para hacerles sentir que su envidia es recibida como un homenaje y no como un estiletazo. El envidioso es la única victima de su propio veneno. La mayor satisfacción del hombre excelente es provocar la envidia, estimulándola con los propios meritos, acosándola con nuevas virtudes, para tener dicha de escuchar sus plegarias.

Podés descargarlo en Amazon o en cualquiera de las librerías digitales legalmente.

8 thoughts on “El Hombre Mediocre – José Ingenieros

  1. anita

    holasss sabes es un libro muy interesante y se habla mucho de la mediocridad de q muchas de las personas no ponen todo su potencial en hacer las cosas solamente superficialment y no se preocupan en mejorar y ser mejores cada dia q solo buscan lo mas facil para sobresalir en la vida ………..

     
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  2. Herni

    Es una obra de altísimas proyecciones, obra de arte literaria .. Hay que asimilar el contenido.. las nociones mal entendidas solo sirven para atorar el entendimiento..Hay que también leer Las Fuerzas Morales del mismo autor y habrá entonces un antes y después en nuestras vidas..

     
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  3. dhiian

    me parece muy bien el resumen, pero po desgracia no me sirvio pues yo necesitaba de mas partes del libro como la motral de los idealistas o las intreoducciones del luibro.
    pero gracias y pueden mejorar mucho +

     
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  4. javier

    los nuevos heroes
    Un héroe, un santo, un genio necesita de un instrumento, de una tierra, de una puerta que le permita realizarse en el entorno. ¿Cómo podría el horticultor ver brotar sus semillas en un suelo de roca? Aquellos hombres surgen cuando se tiene oportunidad o momento climax para hacerlo.
    ¿En el mundo vertiginoso de hoy donde la tecnología avanza sin silencios, sin tiempo para dejar pensar, donde las seducción de la superficialidad enceguece las mentes posibles y donde los visionarios se ven atrapados en una red social infértil y avasallante es posible la obra maestra?
    El desarrollo de una personalidad individual necesita de una fuerza permisiva que le de entrada a escena. No basta con saberse diferente u original sino que también se necesita la oportunidad, encontrar el hueco que se haya olvidado cerrar dentro de esa red social pegajosa.
    Esa red que se retroalimenta en función de un sistema despersonalizante apaga las creatividades individuales y favorece esa inercia, esa monotonía de todos los días lo mismo.
    Existe entonces una esclavitud, una servil personalidad de los individuos hacia valores ajenos a ellos mismos. Y la genialidad, el deslumbramiento de una mujer, de un hombre pasa desapercibido o si se percibe no se lo cotiza generosamente. Porque el dinero va hacia la propagación de esa red que atrapa las libertades visionarias para no dejarlas ser.

    Pero no creo que estemos perdidos del todo, creo firmemente en una esperanza, que puede nombrarse como estrategia. Una estrategia no política no económica sino entonces estrategia de espíritu y arte que no se perciben de mirada simple y por lo tanto es menos suceptible de ser reprimida. Y una de las estrategias mas disfrazadas para mi es el arte. El arte, así como el espíritu de quien lo promulga o lo hace se salva de todas las redes y puede influir sobre todas las mentes dormidas. A través del arte se puede sentar bases para una realidad distinta, no porque las sostenga sino porque despierta y rompe con esquemas inerciales.

    Es difícil obrar a través de la crisis social y política, esas cosas traen muerte y guerra. Se debe actuar a través del arte.

     
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  5. Aida usuriaga de la vruz

    Pero no creo que estemos perdidos del todo, creo firmemente en una esperanza, que puede nombrarse como estrategia. Una estrategia no política no económica sino entonces estrategia de espíritu y arte que no se perciben de mirada simple y por lo tanto es menos suceptible de ser reprimida. Y una de las estrategias mas disfrazadas para mi es el arte. El arte, así como el espíritu de quien lo promulga o lo hace se salva de todas las redes y puede influir sobre todas las mentes dormidas. A través del arte se puede sentar bases para una realidad distinta, no porque las sostenga sino porque despierta y rompe con esquemas inerciales.Vale Javier,estoybde acuerdomcon vos…..y
    Por otro lado,buenisio es sustrato del libro de Ingenieros,me ayud much .y bueo sigo leyendolo…gracias por todo…un Excelente Dia Os acompañe!!!

     
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