El amor a distancia

amordist.JPGHay parejas que pasado un tiempo en una relación a distancia, quiere pasar a convivir juntos. Con Internet, es más fácil establecer relaciones a distancia. Éstas existen hace mucho tiempo, pero últimamente aumentaron considerablemente.

El desarrollo de una relación a distancia suele ser diferente, en el mejor de los casos, tenderán a reunirse algunos fines de semana y quizás en vacaciones. Esto implica que los días en que suelen verse son de relax, descanso, esparcimiento… Es decir, el tipo de situaciones que se comparten es limitado y muchas veces no se conocen las reacciones de la otra persona en situaciones distintas, como pueden ser algunas generadas por el estrés de la vida cotidiana.

Hay quienes creen que el enamoramiento es una garantía de éxito en la pareja, pero la historia demuestra lo contrario una y otra vez. Las relaciones a distancia engloban una serie de riesgos que es necesario considerar. Entre ellos se encuentra la idealización, que puede ser mayor debido principalmente a la distancia y a la menor oportunidad que hay para conocer a la otra persona. Se minimizan los problemas y los aspectos negativos, obteniéndose la impresión de que la situación es más favorable de lo que es realmente.

En cuanto a estar juntos, en una relación a distancia se exacerba la pasión, todo tiene una pátina de festivo y parece novedoso: se vive en el limbo de los amantes. Pero es bien sabido, como dice Serrat en su canción, que al amor, a ese pájaro dorado no le sienta bien la ropa de diario. Muchos amores no son capaces de aprobar las oposiciones de la rutina hogareña. Éste es uno de los aspectos que más puede interferir en la convivencia. Pero quien algo quiere algo le cuesta, y todo tiene un riesgo. Si sale bien a disfrutar de la vida y la compañía… y si no, que nos quiten lo bailáo, como dice el refrán.

Sobre todo hay que recordar que una relación de pareja requiere tiempo y que eso se nota menos cuando se está acostumbrado a una relación a distancia. En una relación de este tipo los saltos son muy bruscos, por lo que al iniciar la convivencia esto puede llegar a pasar factura. Estar muy cómodo en una relación a distancia no siempre supone una buena previsión del éxito en la relación de convivencia.

Un aspecto de suma importancia (y que no siempre se contempla) es el que uno de los dos miembros de la pareja tendrá que renunciar a su entorno habitual si se planea vivir en el mismo sitio en algún momento. En este sentido, el riesgo y las presiones en la relación pueden ser importantes por las razones antes expuestas. Asimismo, la persona que permanece en su entorno habitual puede tener problemas para entender y valorar lo que la otra persona ha dejado. Es necesario recordar que la mayoría de gente tiene la necesidad de contar con una red afectiva y un entorno social de apoyo. Sobra decir que las dificultades son mayores cuando las distancias que se tienen que superar son más grandes y cuando las diferencias culturales son importantes.

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