Capitulo 3: El sapo que fuma, final y sorpresas

martin Autor Martin Noziglia

Un vez que Rolando arriba al pueblo de Shortest Gump, su ira y sed de venganza declina y vuelve a su anatomía normal. Si, vuelve a ser el Rolando de siempre, muy amistoso y servicial, un Rolando que no tiene la menor idea de lo que hizo horas atrás.

Caminando por el centro del pueblo se siente perseguido por un extraño aroma, mezcla de gas con estiércol de rinoceronte, y se siente muy incomodo cosa que lo lleva a analizar que puede ser.

sapofuma

Mira su ropa y su calzado y ve manchas verdosas, como mucosa. Nervios y malestar lo invaden y comienza a fumar nuevamente.

En las rutas aledañas del pueblo un inmenso operativo, en búsqueda del responsable por lo acaecido en el bar, se inicia. Las personas que atestiguaron ver a una extraña criatura son tomadas por locas y no aportan nada para la indefensa policía local.

Rolando por su parte sigue nervioso por el extraño olor y fuma y fuma, lo que produce su transformación en “El Sapo que fuma”.

Nuevamente la locura, pero esta vez en el pueblo. Autos, peatones y niños son tragados por la lengua babosa de Rolando mutado, nadie lo frena, ni los disparos de los más atrevidos policías merodeadores. Shortest Gump es un caos.

Alguien muy especial lo detendrá

Peter Malcom un agente inmobiliario del pueblo decide tomar cartas en el asunto, desde su cabaña a 20 Km del centro prepara un operativo de fumigación, como último recurso, para detener a la bestia. El insecticida que utilizará esta prohibido en el país, pero no queda otra solución.

Peter prepara rápidamente el insecticida, pero en el ínterin y por la velocidad de sus acciones traga accidentalmente una porción del mismo y se descompone.

Una hora más tarde

Despierta de la inconciencia y se dirige a un médico para ser literalmente limpiado, pero algo sucede… debajo de sus brazos brotan pequeñas, alas, su visión se agudiza y su pelo se eriza. Lo más increíble ha sucedido Peter se transformo en un moscón de grandes dimensiones y sin dudarlo fue a parar al sapo. ¿Qué pasa por dios?

moscon

Ya en el pueblo, en su primer contacto Rolando, intenta ser enredado por su lengua reptil, pero Peter “El Moscón de la zanja”, como se lo bautizo, lo roció con una secreción acida que transformo a Rolando en el ciudadano normal.

El Moscón no tiene piedad

Rolando, ya personificado como ciudadano, intenta escapar del moscón quien lo pica hasta hincharlo como a un bulbo. Rolando revienta, y el Moscón gana.

La gente asustada denuncia la aparición del moscón, quien es reducido por la policía con simples morteros. Sorpresa y conmoción se produce cuando identifican al moscón, que al final de esta saga quedo único imputado, todo lo contrario de Rolando quién fue nombrado victima.

El final de esta historia nos deja la historia de Rolando, el moscón y el extraño poder de transformación que tienen las cosas en Shortest Gump. La pregunta es, ¿Habrá nuevas criaturas por nacer?

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